El cielo ofrecerá tras el atardecer de este martes una de las estampas astronómicas más llamativas del año tras. Los planetas Venus y Júpiter protagonizarán un ‘beso cósmico’ al alcanzar su mínima separación aparente vista desde la Tierra. «Posiblemente será la conjunción planetaria más bella del año», explica a 20minutos Rafael Bachiller, director del Observatorio Astronómico Nacional (OAN).
Según detalla, en el ocaso de este martes Venus y Júpiter se verán «muy próximos en el cielo». La separación angular vista desde la Tierra será de un grado y medio, una distancia equivalente «a tres veces el diámetro de la Luna llena». Esa cercanía, sin embargo, es «aparente»: «Están en líneas de visión muy próximas, pero Júpiter se encuentra ahora cinco veces más lejos de la Tierra que Venus».
Este tipo de fenómeno se conoce como conjunción planetaria: dos planetas que parecen situarse cerca el uno del otro desde el punto de vista en la Tierra, aunque en realidad continúan separados por enormes distancias en el espacio. Este caso es llamativo porque Venus y Júpiter son dos de los objetos más brillantes del cielo nocturno y, además, puede que no se repita con características similares hasta 2028.
Además de la proximidad aparente, Venus y Júpiter se integrarán en el entorno estelar, lo que añadirá belleza al fenómeno. «La conjunción tiene lugar en la constelación de Géminis, cerca de las estrellas Cástor y Pólux, también muy brillantes, pero no tanto como los planetas», explica Bachiller.
El acercamiento entre ambos planetas se ha podido observar desde la semana pasada, aunque el punto álgido es este martes. Si bien el fenómeno podrá seguir percibiéndose durante los próximos días, la separación aparente entre Júpiter y Venus irá aumentando poco a poco.
Dónde mirar y cuál es la mejor hora
El fenómeno podrá observarse sin necesidad de telescopios ni equipos especializados, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan, según la NASA. Bastará con buscar un lugar con buena visibilidad hacia el oeste, sin edificios, árboles o montañas que tapen el horizonte, y esperar a que el Sol se haya ocultado.
«Conviene mirar al cielo, hacia el oeste, una hora y media tras la puesta de sol. En ese momento, con el cielo bien despejado de nubes y sin obstáculos delante del horizonte, podremos ver también al esquivo y pequeño Mercurio», apunta Bachiller. Este último planeta será, no obstante, más difícil de localizar, ya que aparecerá a menor altura y con menos brillo.
Quienes tengan prismáticos podrán utilizarlos para apreciar mejor la escena, aunque no son imprescindibles. También puede ser una buena oportunidad para fotografiar el atardecer astronómico con una cámara y un trípode, sobre todo desde lugares con el horizonte despejado.
En los próximos días se esperan otras «escenas bellísimas»
El encuentro entre Venus y Júpiter no será el único fenómeno destacado de los próximos días y, según avance la semana, surgirán nuevos motivos para la observación. Bachiller recuerda que el novilunio tendrá lugar el lunes 15 de junio, lo que dejará una noche muy oscura y «perfecta para la observación del cielo».
«Viviremos otra conjunción muy especial a continuación, cuando el fino filo de la Luna creciente venga a visitar a los dos planetas«, avanza el director del OAN. Según explica, el martes 16 y el miércoles 17 de junio se podrán ver «unas escenas bellísimas», también hacia el oeste y aproximadamente una hora y media después de la puesta de sol.
En esos días será posible observar una cuádruple conjunción formada por la Luna creciente, Mercurio, Venus y Júpiter. La imagen más llamativa llegará, según Bachiller, el día 17: «Particularmente espectacular será la aproximación del fino filo lunar con Venus».

