Las artes escénicas incluyen numerosas disciplinas y formas de expresión, formatos y espacios más allá del teatro clásico. Por eso los Premios Talía de la Academia de las Artes Escénicas de España se ocupan de reconocer al teatro de texto, al teatro musical, la danza, el circo y la lírica, entre otras disciplinas y oficios de la industria.
La ceremonia, presentada por la actriz Carmen Conesa y el mago Jorge Blass, de 2026 se celebró en la Sala Roja Concha Velasco de los Teatros del Canal, en una edición marcada por la renovación institucional, pues la actriz y directora escénica Magüi Mira asumió recientemente la presidencia de la institución, iniciando una nueva etapa tras el relevo de Cayetana Guillén Cuervo, gran impulsora de estos galardones. Entre las novedades de este año destacaba también el rediseño de la estatuilla oficial de los premios, obra de la escultora Esperanza d’Ors.
Uno de los grandes triunfadores de la noche fue Los Miserables, que se llevó los cuatro premios a los que estaba nominado.
Teresa Ferrer, Fantine en Los Miserables, fue ganadora de Mejor actriz de teatro musical reivindicó la necesidad de este arte: «Es hora se nos valide como creo que nos merecemos». «Gracias por prestarme a Fantine para este viaje. Fantine me está permitiendo sanar partes de mi vida, ambas somos mujeres heridas y me doy cuenta de que la vulnerabilidad es un poder», confesaba en su discurso. «Siempre, por muy oscuro que esté, siempre sale el sol», acabó por decir, parafraseando una de las canciones más conocidas del musical.
Adrián Salzedo, Jean Valjean en Los Miserables bromeó, llevando su compañía ya tres premios, con que «no estaba amañado» y reconoció «el amor, el apoyo constante» de cada uno de sus compañeros y a sus padres, por apoyarle en esta profesión. Los Miserables ganó, además, Mejor dirección musical de teatro musical y Mejor espectáculo de teatro musical.
La otra gran protagonista de la cuarta edición de estos premios fue la bailarina y coreógrafa Rocío Molina, que ganó tres de los cuatro premios Talía a los que estaba nominada por su montaje Calentamiento.
La artista aseguró que un espectáculo como el suyo requiere «mucha intuición y mucho corazón», que le aporta su equipo. Quiso dedicarle el premio «a las pedazo de mujeres que tenemos en escena y en el estudio porque se han enfrentado al riesgo, a la ridiculez y lo han vencido con valentía y con amor» y aseguró que en sus espectáculos no quiere «obedecer a la mirada fría, sin alma». «En este mundo que está tan absurdo, violento y frío me acuerdo de las palabras de El Cabrero, que falleció hace poco, decía que el miedo le hizo rebelde y no le hizo borrego. Rompe el compás, desobedece», animó como leitmotiv.
La nueva presidenta de la Academia de las Artes Escénicas, Magüi Mira, tomó la palabra para utilizar una metáfora sobre la búsqueda del agua en la antigüedad, para acabar hablando de Isabel II, creadora del Canal que nutre de agua a Madrid y que acabó por dar nombre a los Teatros del Canal, donde se celebraba la gala. «Siglos después estamos en un templo, en una catedral, un enorme teatro donde fluye la escena y sobre el agua», dijo sobre el auditorio madrileño.
«Sin diálogo no somos nada, es lo que nos ayuda a compartir y es la esencia del arte escénico, porque estamos dialogando, los que estamos encima del escenario y el público. La vida real es la que nos alimenta para crear ficción, a ese mundo imaginario que nos hace fuertes«, afirmaba sobre esta profesión de las artes escénicas, que «celebran la vida» y para las que reclamó apoyo y protección.
Uno de los momentos más esperados de la noche fue la entrega del Premio Talía de Honor a la Trayectoria Profesional, que este año recaía en la actriz María Galiana, reconocida por décadas de carrera sobre los escenarios, el cine y la televisión.
«Decía Albert Camus que si te dedicas a una actividad artística más tarde o más temprano te dan un premio. Pero lo importante no es que te lo den, es merecerlo. No estoy muy segura de que merezca este premio pero sí estoy segura de que en el tiempo que me quede de vida, que ya no va a ser mucho, porque estoy en la última década, voy a seguir luchando con todas mis fuerzas por seguir disfrutando de esta profesión», decía la actriz de 90 años.
«Hay una frase de un poema de Mario Benedetti que para mí es como un mantra: ‘No te rindas, que la vida es eso: continuar el viaje, perseguir tus sueños’«, se despedía diciendo.
No faltaron las referencias a Palestina y su situación bajo el ataque de Israel, con chapas con forma de sandía y frases desde el escenario como «Viva Palestina libre».
Los premiados en las diferentes categorías fueron:
Mejor dirección musical de teatro musical a Enric García por Los Miserables.
Mejor música original a Tagore González por Memorias de Adriano.
Mejor actriz de teatro musical para Teresa Ferrer por Los Miserables.
Mejor actor de teatro musical a Adrián Salzedo por Los Miserables.
Mejor espectáculo de teatro musical a Los Miserables de ATG Entertainment España.
Mejor intérprete masculino de danza a Israel Galván por El Dorado.
Mejor intérprete femenina de danza a Rocío Molina por Calentamiento.
Mejor coreografía a Rocío Molina por Calentamiento.
Mejor espectáculo de danza a Calentamiento, de Centro Danza Matadero/El Mandaíto Producciones.
Mejor labor de producción para la Compañía Cuarta Pared.
Mejor escenografía a Blanca Añón por Orlando.
Mejor vestuario a Ana Garay por Yerma.
Mejor labor de compañía para MalPelo Danza.
Mejor iluminación ex aecuo a Juanjo Llorens por Godspell y Pilar Valdelvira por Fuenteovejuna.
Mejor intérprete femenina de lírica a Ruth Iniesta por La Traviata.
Mejor intérprete masculino de lírica a Xabier Anduaga por La Sonnambula.
Mejor espectáculo de lírica a Yerma, producción de Auditorio de Tenerife, Zarzuela, Festival Amazonas de Ópera (Manaos, Brasil) y Festival de Ópera do Theatro da Paz (Belém, Brasil).
Mejor espectáculo de Artes Escénicas de autoría hispana en Nueva York a Los soles truncos, de Repertorio Español.
Mejor espectáculo de Circo para Empaque, de Chicharrón Circo Flamenco.
Estudios y divulgación en las artes escénicas a Revista Don Galán – CDAEM Centro de Documentación de las Artes Escénicas y de la Música.
Mejor autoría de teatro de texto para Ignacio García May por Esencia.
Mejor actriz de reparto de teatro de texto para Mamen García por Caperucita en Manhattan.
Mejor actor de reparto de teatro de texto a Luis Bermejo por Los yugoslavos.
Mejor actor protagonista de teatro de texto a Ángel Ruiz por El rey de la farándula.
Mejor actriz protagonista de teatro de texto para Nathalie Poza por Un tranvía llamado deseo.
Mejor dirección de escena a Juan Carlos Rubio por Música para Hitler.
Mejor espectáculo de teatro de texto a Esencia, producción de Teatro Español y Entrecajas Producciones.

