la manicura efecto mate que será una de las más pedidas esta primavera

la manicura efecto mate que será una de las más pedidas esta primavera

Después de varias temporadas dominadas por manicuras muy pulidas, con efecto gel y acabados espejo, esta primavera se abre paso una alternativa mucho más suave. Las blurred nails encajan con esa forma de entender la belleza que ahora busca la naturalidad. No llaman la atención por un color potente ni por un diseño recargado, sino por una textura visual más delicada, como si la uña estuviera ligeramente difuminada.

La tendencia parte de la misma estética que ya hemos visto en maquillaje con los labios y las bases de efecto filtro. En uñas, esto se traduce en un acabado aterciopelado, que suaviza la superficie y deja un aspecto más cuidado que artificial. Según explica la manicurista Mateja Novakovic en Glamour UK, el auge de esta manicura también tiene que ver con un cambio más amplio en belleza, donde cada vez apetecen más los acabados cómodos, ligeros y menos trabajados.

Qué son las blurred nails

Las blurred nails son una reinterpretación de la manicura mate. Pero no tienen nada que ver con aquellos mates opacos de hace años que dejaba la uña con un aspecto apagado. Aquí el efecto es más sutil. La superficie se ve suave, con un punto empolvado o aterciopelado. Por eso resultan mucho más favorecedoras y actuales.

Lo que se busca con esta manicura es un acabado limpio, delicado y ligeramente difuminado. De ahí que se ajuste a la estética minimalista que marcará las tendencias beauty para esta temporada. No solo se busca embellecer la uña, sino mejorar su aspecto y que el resultado se vea más natural.

Cómo conseguirlas esta primavera

La preparación es muy importante. Al ser un acabado tan suave y natural, la uña queda bastante a la vista. Por eso, la experta recomienda trabajar bien la base antes de aplicar el producto: retirar o empujar con cuidado las cutículas, alisar ligeramente la superficie y dejar la uña limpia y uniforme. Además, insiste en mantener las manos bien hidratadas con aceite de cutículas o crema.

Para conseguir el efecto difuminado, la clave está en aplicar capas finas y modulables. El resultado puede quedar más translúcido o con más cobertura según el número de capas, pero siempre manteniendo ese aspecto ligero. Esa construcción progresiva hace que la manicura se vea más natural y que cada una pueda adaptarla a su gusto. De hecho, si lo prefieres, puedes adaptarla a otras versiones para conseguir, por ejemplo, una manicura micro french con acabado difuminado.

En cuanto a los tonos que más veremos esta primavera, las tendencias apuntan a una gama muy suave, como blancos lechosos, beige, lavandas delicados y acabados con un brillo irisado muy sutil bajo esa capa aterciopelada. Son colores que encajan perfectamente con la temporada porque iluminan, combinan con todo y mantienen esa idea de manicura limpia que tanto se lleva ahora.

Fuente