Cuarto Milenio arrancó su temporada con un reportaje grabado sobre el terreno en la zona desmilitarizada de Corea, la franja fronteriza que separa el norte y el sur de la península. Iker Jiménez y Carmen Porter se desplazaron hasta allí para preparar la pieza, centrada tanto en la historia geopolítica del lugar como en los enigmas que rodean sus instalaciones.
Grabar en ese territorio no resultó sencillo para el equipo. «No es fácil grabar aquí«, explicó Iker Jiménez, en referencia a las condiciones de vigilancia extrema que rodean la zona. El presentador animó a la audiencia a seguir la pieza con una frase que resumía su impacto: «Tienen que verlo«.
El reportaje también repasó la situación actual de la frontera, marcada por más de una veintena de traspasos de tropas norcoreanas a lo largo de 2026, una cifra que ya supera la del año anterior completo.
Esos cruces han obligado a los militares de Seúl a realizar disparos de aviso, mientras Corea del Norte trabaja en colocar nuevas alambradas y minas terrestres tras romper sus vínculos diplomáticos con el país vecino.
La pieza incluyó además un repaso a un extraño avistamiento registrado en julio de 1982 en la zona de Gupo-dong, cuando varios residentes reportaron un objeto luminoso de forma elíptica suspendido a baja altura. Iker Jiménez también quedó impresionado por el desarrollo tecnológico surcoreano: «Hay robots con piel«.
