«Es fundamental recuperar los horarios»

«Es fundamental recuperar los horarios»

La llegada de septiembre trae consigo la emoción y también el nerviosismo de la vuelta a las aulas. En el caso del alumnado con discapacidad intelectual, el inicio del curso escolar supone retos adicionales que afectan tanto a los propios estudiantes como a sus familias y al profesorado. Consciente de ello, Araceli Martín, coordinadora de programas de Plena Inclusión Madrid, ofrece en esta entrevista a 20minutos una serie de recomendaciones prácticas para hacer que este regreso al colegio y al instituto sea más asumible, positivo e inclusivo.

Martín subraya, en primer lugar, que el alumnado con discapacidad intelectual se encuentra en realidades muy diversas: algunos estudian en colegios ordinarios, otros en aulas específicas y también hay quienes lo hacen en centros de educación especial. El contexto, junto con los posibles cambios de etapa o de centro, marca las dificultades que cada uno enfrenta. Aun así, identifica tres grandes bloques comunes: la ruptura de rutinas tras el verano, las dificultades sensoriales que generan las nuevas exigencias como el uniforme, y la incertidumbre social al reencontrarse con compañeros o iniciar relaciones nuevas.

Es fundamental recuperar progresivamente los horarios

De cara a las familias, la experta insiste en la importancia de la anticipación. Recomienda visitar el colegio antes del primer día, conocer al profesorado, recorrer el trayecto o identificar el aula. En casa, aconseja recuperar progresivamente los horarios de sueño y comidas, además de actualizar pictogramas o apoyos visuales que ayuden al alumnado a comprender su rutina diaria. También anima a retomar el contacto con compañeros en los días previos, ya que eso reduce la ansiedad social. Y aunque reconoce que no siempre es fácil, pide a las familias que transmitan un mensaje positivo sobre el colegio, evitando expresiones cargadas de estrés que puedan generar rechazo en los hijos.

Para el profesorado, Martín apuesta por la individualización como clave. Considera fundamental leer los informes previos, coordinarse con los profesionales de apoyo y diseñar estrategias adaptadas a cada alumno. También destaca la necesidad de explicar con claridad la estructura del día a día, señalar cuáles son los espacios seguros a los que acudir en momentos de nerviosismo y ofrecer pautas que den seguridad y confianza.

La diversidad enriquece el aprendizaje común

En cuanto a la población en general, la especialista recuerda que la base debe ser la prevención de la violencia y el respeto a la diversidad. Rechaza con contundencia que se repitan escenas de agresiones a niños con discapacidad y pide educar desde pequeños en el derecho de todos a compartir espacio en igualdad. Para ella, la inclusión no es un favor, sino una obligación social, y la diversidad debe entenderse como una riqueza que enriquece el aprendizaje común.

Por último, Martín lanza un mensaje de ánimo directo a los propios estudiantes con discapacidad intelectual: la etapa educativa es única y está llena de oportunidades. Anima a los alumnos a disfrutarla, a conocer nuevas personas, a ampliar su red de apoyos y a no dudar en pedir ayuda a profesores, compañeros y familias. “Con esos apoyos y con una actitud abierta, subraya, podrán vivir la vuelta al cole como una experiencia positiva y enriquecedora.

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