Fue sancionado, cuestionado y protagonista de varias controversias. Aun así, el máximo ente del fútbol lo avaló para el partido inaugural
México está listo. Las tribunas comienzan a teñirse de colores, miles de aficionados ya aterrizaron en el país y el mítico Estadio Azteca afina los últimos detalles para recibir el partido inaugural del Mundial de 2026.
Nicolás Gallo será una de los árbitros del partido inaugural.
Incluso ya se conoce parte del equipo arbitral que estará encargado de impartir justicia en el primer encuentro del torneo, una responsabilidad que siempre viene acompañada de presión y polémica. Entre los elegidos aparece un colombiano: Nicolás Gallo.
El juez tolimense hará parte de la cita orbital junto a Andrés Rojas y Alexander Guzmán. Sin embargo, su designación no ha pasado desapercibida, pues su nombre ha estado ligado a varias decisiones controvertidas en el fútbol colombiano, al punto de que algunos aficionados consideran que no debería estar presente en la máxima competencia del balompié mundial.
Las polémicas que persiguen a Nicolás Gallo, el árbitro colombiano que estará en la inauguración del Mundial
Aunque es administrador de empresas de profesión, Nicolás Gallo construyó su carrera arbitral en el Colegio de Árbitros de Caldas. Su ascenso fue rápido y en 2018 recibió la escarapela FIFA, lo que le abrió las puertas para dirigir encuentros internacionales y formar parte de los principales torneos organizados por la Conmebol.
Sin embargo, su trayectoria también ha estado marcada por varios episodios polémicos. Uno de los más recordados ocurrió en 2022 durante un partido entre Deportivo Pereira y Atlético Nacional. En aquel encuentro sancionó un penalti a favor del conjunto verdolaga que posteriormente fue considerado un error garrafal de su parte. La situación fue tan delicada que estuvo cerca de seis meses sin recibir designaciones importantes en el torneo nacional.
Ese mismo año protagonizó un capítulo tenso con Independiente Medellín. Julio Comesaña, entonces técnico del equipo antioqueño, aseguró públicamente que una decisión suya había perjudicado al club en su lucha por clasificar a la siguiente fase del campeonato, al no sancionar una acción que consideraban penalti frente al Deportivo Pereira.
La controversia volvió a aparecer en 2023, cuando fue designado para dirigir el partido de vuelta de la final entre Junior de Barranquilla e Independiente Medellín. La elección generó inconformidad en distintos sectores y coincidió con denuncias realizadas por el exárbitro Harol Perilla, quien cuestionó el funcionamiento interno del arbitraje colombiano y mencionó a varios jueces, entre ellos Gallo.
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La relación entre el árbitro y el Medellín continuó deteriorándose. En 2024, el periodista Javier Hernández Bonnet reveló que el club antioqueño incluso contempló no presentarse a disputar un partido frente a Patriotas si no era modificada la designación arbitral de Nicolás Gallo para ese compromiso.
La lista de controversias sumó un nuevo episodio en 2025 durante el empate entre Boyacá Chicó y Atlético Nacional. Tras el encuentro se hicieron públicos algunos audios del VAR en los que quedó evidenciado un fuerte intercambio de opiniones entre Nicolás Gallo y Jorge Guzmán, quien se desempeñaba como asistente de videoarbitraje en aquel compromiso. Los registros reavivaron el debate sobre las decisiones arbitrales y el manejo del VAR en el fútbol colombiano.
A pesar de todos estos antecedentes, la FIFA decidió darle un voto de confianza. Nicolás Gallo integrará el equipo arbitral del partido inaugural del Mundial de 2026 como AVAR (Asistente de Videoarbitraje), una de las funciones más importantes dentro del sistema tecnológico que acompaña a los jueces en la actualidad.
Un paisa fue el primer árbitro colombiano en pitar en un Mundial
La historia de los árbitros colombianos en las Copas del Mundo comenzó hace más de medio siglo. El primer juez central del país en dirigir un partido mundialista fue el antioqueño Omar Delgado Gómez, nacido en Puerto Berrío, quien pitó el encuentro entre Yugoslavia y Zaire durante el Mundial de Alemania 1974.
Sin embargo, los asistentes colombianos llegaron incluso antes a la máxima cita del fútbol. En el Mundial de Chile 1962, el barranquillero José Asundheim fue juez de línea en los partidos Brasil contra España y México frente a Checoslovaquia. Es decir, un costeño levantó primero la bandera en una Copa del Mundo, pero fue un paisa quien hizo sonar el silbato por primera vez en este torneo.
Y si hay un nombre que quedará grabado en la historia reciente del arbitraje colombiano, es el de Wilmar Roldán. El antioqueño estuvo presente en Brasil 2014, Rusia 2018 y Catar 2022, consolidándose como uno de los jueces latinoamericanos más reconocidos de su generación y convirtiéndose en una referencia para las nuevas camadas de árbitros del país.
Wilmar Roldán.
Con la presencia de Nicolás Gallo en el partido inaugural de 2026, Colombia volverá a tener representación arbitral en uno de los escenarios más observados del planeta. La diferencia es que esta vez la designación llega acompañada de un historial de controversias que seguirá alimentando el debate entre quienes lo respaldan y quienes aún cuestionan varias de sus decisiones más recordadas. Que suene el pitazo inicial.
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