Por fin ha llegado uno de los momentos más esperados de esta edición del Festival de Venecia —aunque haya sido casi en su recta final—, la llegada de Penélope Cruz y Javier Bardem a la alfombra roja, confirmando una cosa que ya veníamos viendo desde la primera jornada: las españolas están siendo las que mejor visten. Desde Blanca Suárez a Georgina Rodríguez, el estilo español no deja de acaparar titulares en todo el mundo.
Ahora le ha tocado el turno a la gran estrella patria de deslumbrarnos con su aparición en La Mostra, no sin antes haber calentado motores desde el mismo momento que apareció en el famoso embarcadero veneciano. La actriz apareció con un sencillo vestido midi cruzado de Ferragamo, que combinó con unos salones de la misma firma y el bolso fetiche de las famosas de Chanel, con las gafas de falso layering que confirmaban una de las grandes tendencias para este otoño.
Pero Penélope subió el nivel para la rueda de prensa, donde posó ante los medios con un impresionante total look negro de escote en ‘V’ y con dos flores de marabú en los hombros que dejaba un ‘efecto tipazo’ y potenciaba las curvas de la actriz. Por supuesto, estaba firmado por Chanel y parecía estar hecho en exclusiva para ella, ya que no aparece en ninguna colección reciente de la maison.
Penélope Cruz reescribe a Chanel en la alfombra roja
Sin embargo, nada nos había preparado para el vestido con el que apareció en la alfombra roja, pasándose el juego al transformar por completo uno de los vestidos más ‘aburridos’ de la colección otoño-invierno 26/27 de Chanel en un look totalmente diferente, pero sin perder su esencia.
Penélope Cruz llegó junto a Javier Bardem para la premier de Búnker, donde interpretan a un reconocido arquitecto que está construyendo un búnker de supervivencia para un multimillonario tecnológico y a su mujer, que tras este proyecto se replantea sus 17 años de relación. Una película que ha recibido críticas muy diversas, aunque con el look de la actriz todo el mundo está de acuerdo: una obra maestra.
Se trata de uno de los diseños para esta temporada que Chanel presentó sobre la pasarela. En origen era un vestido midi de color rojo, de cuello cerrado, manga larga y detalles de flores en 3D rodeando los antebrazos y la cadera. Terminaba con una ligera abertura en la falda decorada con tres botones dorados. Pese a ser un look diferente a lo que estamos acostumbrados, era uno de los más ‘aburridos’ que vimos en el desfile, pero parece ser que la española, junto a Matthieu Blazy —el director creativo de la maison— le han dado la vuelta.
Los cambios son más que evidentes. A parte de cambiar la manga larga por dos tirantes y apostar por un escote redondo muy favorecedor para la actriz, han optado por ajustar más la silueta y subir el detalle de las flores unos centímetros. La falda la han alargado hasta el suelo y han abierto mucho más la falda para tener ese ‘momento Angelina’ sobre la alfombra roja.
El resultado es uno de los vestidos más impresionantes de los que ha llevado Penélope Cruz hasta este momento, dejando atrás el negro para volver a confiar en el rojo, uno de los colores que más suerte le ha traído en premieres y entregas de premios. ¿Cumplirá con la superstición y se llevarán un León de Oro a casa? No lo sabremos hasta este sábado, pero después de 16 minutos de ovación, la más larga registrada hasta ahora en esta edición según People, hay bastantes papeletas a su favor.

