Primer ‘cara a cara’ del último curso político de la legislatura entre Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo y primer choque tras las vacaciones por algunos de los asuntos que marcan el arranque del curso: la crisis de Ceuta, el voto de los nacionalizados al amparo de la ley de nietos y los malos resultados del informe PISA. El líder del PP ha advertido al presidente de que su «futuro político y procesal depende del silencio de muchas personas» y que, «si Marruecos canta», tendrá que abandonar Moncloa, antes de exigirle que ponga fecha a las elecciones. Sánchez le ha respondido que los comicios se celebrarán en 2027 y ha acusado al PP de querer «robar» el derecho al voto a los nacionalizados por la ley de nietos después de que el Tribunal Supremo haya paralizado su participación electoral.
«Nos veremos en las urnas y les volveremos a ganar», ha proclamado Sánchez, pese a que en las generales de 2023 fue el PP quien obtuvo más votos y escaños. Feijóo, por su parte, ha acusado al presidente de intentar «manipular» el censo electoral a través de la ley de nietos y ha celebrado la decisión judicial como un revés para Moncloa: «Parece que esto tampoco le va a salir bien», le ha espetado. «Usted no está pendiente de la vivienda, de la calidad educativa, de la alta velocidad… usted solo está pendiente de manipular el censo con la ley de nietos», le ha dicho Feijóo, que ha preguntado al presidente que si «mañana volvieran a entrar 80.000 personas en Ceuta» qué haría entonces.
También le ha replicado que los mejores resultados del informe PISA son de las comunidades del PP y los peores los de Ceuta y Melilla, «que gestiona el Gobierno». Sánchez, que ha admitido los malos resultados, ha pasado la pelota de la responsabilidad de los mismos, precisamente, a las comunidades del PP «por no aplicar los recursos» destinados por el Gobierno. En este sentido, ha pedido al PP que apoye el proyecto para bajar las ratios de las aulas y el que prohibiría las redes sociales a los menores de 16 años.
El líder de Vox, Santiago Abascal, también ha cargado contra el Gobierno por los malos resultados del informe, que ha calificado de «vergüenza». Además, ha vuelto a situar a Marruecos en el centro de sus críticas al asegurar que «el próximo Gobierno de España no puede estar en Rabat» y que el país «no puede seguir siendo un protectorado» marroquí. Sánchez le ha respondido acusando a Vox de ser un «peligro para la democracia» y ha defendido que su Ejecutivo «no acepta el chantaje de ningún país ni de ningún poder». El presidente, además, ha reprochado a Abascal «llevar una correa» de Estados Unidos e Israel y ha rematado el rifirrafe así: «A diferencia de usted, seré un perro, pero no tengo amo».
