El Ayuntamiento de Barcelona ya utiliza la Inteligencia Artificial (IA) para la gestión municipal y para mejorar la atención ciudadana. Ahora quiere dar un paso en su implementación y probar esta tecnología en semáforos de varias intersecciones de la ciudad para adaptar el tráfico en tiempo real, optimizar los ciclos semafóricos y reducir los atascos. Con ello, persigue mejorar la movilidad de una ciudad que ya tiene una red viaria compleja al confluir a diario peatones, transporte público, coches, bicicletas, motos…
La primera teniente de Alcaldía, Laia Bonet, ha anunciado este martes en el Tomorrow Mobility celebrado en el recinto de L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona) de Fira, que las pruebas piloto irán a cargo de las empresas ganadoras del concurso Barcelona Innova Lab Mobility (BILM): Kapsch y Acisa. Cada una recibirá 100.000 euros para realizar la prueba piloto, que durará cuatro meses y se pondrá en marcha a finales de 2027. Para llevarla a cabo, las empresas adaptarán la infraestructura e instalarán sensores.
Proyecto de Kapsch
La propuesta Matcab, desarrollada por la empresa Kapsch, plantea un sistema que utiliza la IA para adaptar la regulación semafórica en tiempo real en función de la demanda de cada cruce. Así, en lugar de operar con tiempos fijos, el sistema analiza constantemente lo que ocurre en cada intersección para optimizar los ciclos semafóricos.
Funcionará a partir de simulaciones y contará con un agente específico para cada cruce. De este modo, se tomarán decisiones ajustadas a la situación concreta de cada intersección y se coordinará con el resto para evitar trasladar los atascos de un punto a otro.
El proyecto también permitirá activar distintos escenarios preconfigurados, como la prioridad para peatones, para el transporte público o un modo de emergencia para facilitar el paso de ambulancias o camiones de bomberos. La propuesta cuenta con un presupuesto total de 358.185 euros, de los cuales 100.000 serán financiados por el Ayuntamiento de Barcelona.
Proyecto de Acisa
La propuesta de Acisa, llamada Mobia, presenta un sistema basado en la creación de una réplica digital de la red viaria capaz de prever la evolución del tráfico y coordinar todas las intersecciones de un corredor para que actúen de forma conjunta.
Este sistema recibirá datos en tiempo real y permitirá anticiparse a los cambios en la movilidad. La información llegará a través de sensores y de sistemas de vehículos conectados (V2X) integrados en una plataforma central. El consistorio barcelonés financiará también con 100.000 euros esta prueba piloto, cuyo presupuesto total asciende a 177.865 euros.
Bonet ha afirmado que la regulación semafórica es un reto «especialmente relevante porque ayudará a gestionar de forma más eficiente, sostenible y equilibrada la movilidad».
Smart City Expo World Congress
La presentación de las propuestas ganadoras se ha dado a conocer durante una sesión monográfica del BILM celebrada en el Tomorrow Mobility, en el marco del Smart City Expo World Congress. En el evento también se ha presentado el nuevo reto del BILM: Barcelona Connected Mobility.
Su objetivo es identificar y probar soluciones innovadoras basadas en tecnologías de vehículo conectado (V2X), que permiten la comunicación en tiempo real entre vehículos, infraestructuras urbanas y sistemas municipales de gestión de la movilidad.
La iniciativa, que será lanzada próximamente, estará centrada en mejorar la seguridad vial, reducir la congestión, optimizar la regulación semafórica, incrementar la eficiencia del transporte público y generar datos que faciliten la toma de decisiones.
Durante el acto también se formalizó la incorporación de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) y de la Autoritat del Transport Metropolità (ATM) como nuevos socios del BILM, junto al Ayuntamiento de Barcelona, Fira de Barcelona y la Fundación Mobile World Capital Barcelona.

