Ada Colau agita el avispero de la izquierda en mitad de la búsqueda del líder de Sumar

Ada Colau agita el avispero de la izquierda en mitad de la búsqueda del líder de Sumar

«No tengo intención de presentarme ni a primarias ni a próximas elecciones; ni municipales ni estatales ni ninguna otra». «No seré candidata a nada, aún estoy procesando los costes personales de ser alcaldesa«. Son titulares que Ada Colau dio en dos entrevistas en noviembre de 2025 y junio de 2026. Sin embargo, ahora, en septiembre de 2026, con la cercanía de las elecciones y el nuevo Sumar todavía sin candidato, las declaraciones de la exalcaldesa de Barcelona parecen provistas de unos matices que han agitado el avispero de la izquierda: «Si en algún momento soy especialmente útil para hacer algo en concreto, como fue el caso de la alcaldía de Barcelona, me podría plantear volver«. 

Así lo expresó Colau en otra entrevista concedida a La 2 Cat el pasado lunes, en la que aseguraba que sigue «diciendo que no» a las ofertas que le han ido planteando, pero también que eso no significa que diga «nunca». En Sumar no quieren dotar de base alguna las palabras de la histórica líder de los Comuns, aunque lo cierto es que en los últimos meses tampoco han querido dotar de base alguna las palabras de ningún posible candidato del espacio. El mutismo en la alianza en torno al asunto del liderazgo continúa siendo total. Continúan primando el proyecto por encima de los nombres e insisten en que «en las próximas semanas» anunciarán novedades. 

El espacio no obvia el enorme peso que Colau tiene en la izquierda, pero destacan que el resurgimiento de la posibilidad de que pueda ser la gran cara visible de la alianza demuestra la gran cantidad de activos con los que cuenta. Otras fuentes consultadas van más allá y la definen como «el pegamento» que puede necesitar el espacio progresista en un contexto de aparente predominio, según vaticinan las encuestas, de PP y Vox. 

Ada Colau se despidió de la política a finales de 2024 tras dos legislatura al frente de la Alcaldía de Barcelona. En los últimos meses, ha centrado más sus labores en el activismo, principalmente en la causa palestina. De hecho, fue una de las grandes líderes de la Flotilla que se dirigió a Gaza en septiembre de 2025 para llevar ayuda humanitaria y fue interceptada por las autoridades israelíes. 

Sus últimas declaraciones cobran especial relevancia no solo por el proceso interno en el que se encuentra Sumar (integrado por IU, Movimiento Sumar, Comuns y Más Madrid), sino también por la petición que la exministra Irene Montero, candidata de Podemos, ha hecho para que se celebren unas primarias abiertas «a todo el mundo» para elegir al líder de la izquierda estatal, algo que por el momento rechaza la alianza plurinacional.

Además, este mismo martes otro de los grandes activos de la izquierda, el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, después de que durante meses alimentase la idea de liderar un frente de izquierdas a nivel nacional (y que la propia Montero le pidiese «formar equipo»), limitaba su candidatura a las elecciones generales por Cataluña. 

«A mí me gustaría que hubiera un frente en Cataluña, lo he comentado siempre. Yo creo que Cataluña, humildemente lo digo, puede ser inspiración y reflejo para otras regiones. Si yo puedo ayudar, bienvenido sea, y si puedo ayudar a que se haga en otros territorios con mi presencia, también, pero como candidato, Cataluña«, ha aseverado, eso sí, sin confirmar si lo haría por ERC.

Un líder que surgiría de manera «natural»

En la cúpula de Sumar insisten en transmitir tranquilidad tanto a sus compañeros como al electorado y en señalar que su fuerza radica en su condición coral, pero la inexistencia de un liderazgo claro desde que Yolanda Díaz decidió dar un paso al lado puede pasar factura a un proyecto que no ha obtenido resultados positivos en las últimas elecciones autonómicas y al que las encuestas le vislumbran un futuro muy complicado.

Desde marzo, en la alianza defendían que su candidato a las generales surgiría de manera «natural» una vez estuviese conformado el proyecto político. Esa manera «natural» se ha ido dando en cierto modo hasta el momento en el que quedan muy pocos nombres para liderar el espacio. El primero que surgió fue el del ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, el preferido de todas las partes. No obstante, desde el principio dejó claro que no tenía —ni sigue teniendo— ninguna intención de convertirse en el número 1 de la coalición. 

Después, fue la ministra de Sanidad, Mónica García, la que anunció que se presentaría como candidata de Más Madrid a las elecciones autonómicas del año que viene, por lo que automáticamente se descartó para dirigir la alianza nacional. El único que todavía no ha aclarado sus intenciones ha sido el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, al que en el espacio situaban a estas alturas como el único candidato posible y que pertenece precisamente a la misma formación que Ada Colau. 

Fuente