Un día después de la desclasificación de varios informes policiales y de inteligencia sobre el asalto masivo a Ceuta del pasado 30 de julio, el Gobierno sigue defendiendo de que los avisos existentes, en particular del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) la víspera sobre una movilización en redes sociales, no tuvieron entidad suficiente como para haber hecho desplegar un dispositivo policial para lo que, por otra parte, no habría habido tiempo suficiente. Este jueves, el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha restado importancia a los mensajes de whatsapp que un miembro del CNI envió la víspera del asalto a la Delegación del Gobierno avisando de una convocatoria de unas 180.000 personas porque no se informó de ello «no ya al Gobierno, sino a sus superiores».
«Si a una convocatoria en redes sociales se le da todo el valor, yo creo que el CNI habría llevado, no al Gobierno, sino a sus superiores la alarma», ha señalado en una entrevista en RNE, sobre lo que Puente ha considerado que debería haber hecho el CNI si hubiera dado «credibilidad a esa convocatoria», ha añadido en una nueva explicación en la que este jueves ha alternado la no importancia de no haber dado seguimiento a los mensajes del CNI con imposibilidad de haber actuado en apenas horas en caso de que se les hubiera dado relevancia.
«Hablamos de horas», ha añadido en todo caso el responsable de Transportes sobre el tiempo que medió entre los whatsapps del CNI a la Delegación del Gobierno en Ceuta alertando de que se había organizado en redes sociales una entrada masiva para el día siguiente. Y aunque se hubieran dado toda la relevancia, Puente ha insistido en que no habría dado tiempo a «dimensionar un dispositivo» policial suficiente para frenar la entrada de las más de 70.000 personas que entraron a nado en la ciudad autónoma.
«Nadie previó que iba a pasar lo que pasó y añado que la información que habla de movimientos en redes sociales apenas unas horas antes de que empiece la movida, aunque se hubiera dicho que con certeza, ¿qué se podía hacer en unas horas, qué hubiéramos hecho, desplegar una fragata, mandar helicópteros y tirotear a la gente?», se ha preguntado.
Un día después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, considerara como elemento de «autocrítica» la necesidad de anticiparse a movimientos en redes sociales, de lo que los espías españoles avisaron no solo a Delegación del Gobierno, sino también a Marruecos, Puente ha negado que el Ejecutivo esté poniendo el foco en el CNI porque ha indicado que es el mismo Centro «el que aclarar el alcance de las alertas y los avisos, que no tienen la entidad que algunos pretenden dar». «Algunos toman con literalidad lo que se dijo y olvidan el contexto y la anticipación». «A posteriori, sí podemo detectar algunas cosas que debemos mejorar», ha dicho.
«A posteriori es muy fácil decir lo que se hubiera hecho, a priori es muy difícil aniciparse a algo que jamás ha ocurrido antes», ha indicado.
El ministro ha puesto en valor el trabajo del CNI, también en el ámbito de sus competencias. «Cuando llego al Ministerio supe que tenía un sobrecito del CNI cada semana con información sensible sobre mi Ministerio y el trabajo que hace es extraordinario y de una utitilidad tremenada para el Gobierno. Para mí ha jsido tremendamente útil en operaciones muy importantes en relación con el transporte», ha dicho el ministro, que también ha dado por buena la versión del delegado del Gobierno en Ceuta, que asegura que nunca se le trasladaron los mensajes del CNI sobre la movilización en redes y porque, en todo caso, no cree que fuera la instancia a la que trasladar un mensaje de tanta importancia. «No le voy a quitar ningún valor a las Delegaciones del Gobierno, pero no es el sitio para trasladar una amenaza de cierta entidad».
También ha excusado la actitud de «verso suelto» en esta crisis de la ministra de Defensa, Margarita Robles, que desde el primer momento defendió que sí se avisó de la crisis y parace el miembro del Gobierno menos a favor de la desclasificación de los informes que se conocieron este miércoles. «Yo la vi aplaudiar, otra cosa es que en algún mokmento no haya sido muy entusiasta», ha dicho de su compañera en el Consejo de Ministros.
Puente ha reiterado también la necesidad de que exista una buena colaboración con Marruecos, a pesar de que se trata de una monarquía absoluta y de que muchos de los asaltantes alega motivos políticos para querer vivir en una democracia.
«Los países deben repetar las formas de gobierno de las que se doktan otros países, no podemos adoptar una posición de ingerencia», ha dicho. «A España le ha tocado y le tocará relacionarse con países muy democráticos y otros menos, pero, sin perder de vista los derechos humanos, tiene que mantener una relación acorde con el interés de cada país» que, en el caso de Marruecos, consiste en gestionar «la frontera más delicada por índice de desigualdad que puede haber en el mundo», entre África y Europa.

