España se ha adherido a una declaración secundada por una treintena de países en apoyo del acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto en Oriente Medio y que se abre a una misión «estrictamente defensiva» para garantizar la seguridad en el estrecho de Ormuz.
La declaración felicita a ambos países y a todas las partes implicadas, con mención especial a Pakistán y Catar por su labor de mediación, y subraya que se trata de una oportunidad para restablecer la estabilidad regional y estabilizar la economía mundial.
Al mismo tiempo, se muestran dispuestos a levantar las sanciones a Irán, respaldan que concluyan las negociaciones y que el acuerdo se aplique de forma rápida y exhaustiva, con la reapertura del estrecho de Ormuz «incluso mediante una misión estrictamente defensiva e independiente destinada a garantizar la seguridad de la navegación comercial y llevar a cabo operaciones de desminado».
La declaración fue firmada inicialmente por Alemania, Francia, Reino Unido e Italia, y con la presencia de España, el número de países que la han secundado hasta ahora son 29. Así, a esos cinco se suman Japón, Canadá, Australia, Bélgica, Bulgaria, Chipre, República Dominicana, Estonia, Finlandia, Grecia, Letonia, Polonia, Portugal, Albania, Dinamarca, Hungría, Islandia, Lituania, Malta, Moldavia, Países Bajos, Macedonia del Norte, Noruega y Rumanía.
España respalda el fin de la guerra también en Líbano
Fuentes del Gobierno han defendido la firma de España al considerar que los términos de la declaración son plenamente compartidos en sus principios y contenido. Particularmente, señalan, en la defensa de la vía diplomática y el diálogo como el único camino para salir de la crisis y abordar todas las cuestiones que desestabilizan la región, además de garantizar la libre navegación en el estrecho de Ormuz, tal y como establece el Derecho Internacional.
El Ejecutivo da la bienvenida al acuerdo y asegura que está trabajando activamente con sus socios para lograr la paz y la estabilidad. Por eso pide a todas las partes el cumplimiento efectivo de lo acordado y que se ponga fin a este conflicto, que recalca que tiene un alcance global y un alto coste para Europa.
Asimismo, el Gobierno reafirma su apoyo a la estabilidad, soberanía e integridad territorial del Líbano, donde el alto el fuego subraya que también debe ser respetado por todas las partes.

