Parte de la población que esté interesada en el mundo de la robótica sabrá que los robots humanoides ya son capaces de ordenar objetos y trabajar en fábricas, aunque, sin duda, lo que más ha llamado la atención en las últimas semanas es que también pueden limpiar hogares. Gracias a la combinación de redes neuronales y sensores de movimientos ultraprecisos, algunos modelos pueden doblar ropa y hacer limpiezas a fondo, pero, ¿cómo son entrenados para ofrecer como resultado espacios ordenados e impolutos?
La respuesta está, en gran medida, en los datos del mundo real. Es decir, para que un robot aprenda tareas domésticas no basta con programarlo o entrenarlo en simulaciones, ya que necesita observar cómo los humanos limpian, recogen objetos o se mueven por espacios llenos de obstáculos. Por lo tanto, es ahí donde entra en juego Shift, una startup de Nueva York (Estados Unidos) que ha lanzado un llamativo servicio de limpieza gratuito a domicilio con un objetivo muy claro: grabar esas tareas para entrenar a los robots del futuro.
Acorde a la información compartida por el diario Digital Trends, un operario acude al domicilio equipado con una cámara colocada en la cabeza, de esta manera, registra desde una perspectiva en primera persona acciones como pasar la aspiradora, ordenar habitaciones, limpiar superficies o fregar platos. Por ende, a cambio de obtener una vivienda limpia sin coste, los usuarios permiten que esas grabaciones se conviertan en material de aprendizaje para los sistemas de inteligencia artificial y los robots domésticos.
Según la compañía, este enfoque refleja uno de los grandes desafíos de la robótica actual, ya que permite enseñar a los androides a desenvolverse en el mundo físico para ejecutar movimientos y tomar decisiones en entornos cotidianos.
Digital Trends agrega que «la limpieza podría ser solo el comienzo», ya que Shitt planea expandirse a otras áreas como plomería, cocina y construcción para recopilar grabaciones de personas realizando precisamente esas tareas.
Gracias a este método de aprendizaje, los robots pueden aprender de las grabaciones porque, según Shift, «la robótica se construye con datos sobre cómo las personas realizan tareas diarias porque el valor de esa grabación es lo que financia el servicio».

