La brasileña Atlas Intel acertó en la tendencia de ascenso de De la Espriella que lo llevó a triunfar en la primera vuelta, las demás, muy lejos del resultado
Guarumo, Atlas, Invamer y el Centro Nacional de Consultoría llevan décadas midiendo la opinión pública colombiana. Son empresas con trayectoria, con metodologías probadas y con clientes que incluyen medios de comunicación, partidos políticos y organismos internacionales. Y en las elecciones de este 31 de mayo, ayer volvieron a equivocarse. No vieron varios escenarios. No vieron el nombre del candidato que ganaría la primera vuelta presidencial: Abelardo de la Espriella, un abogado penalista barranquillero que muchos analistas trataban como un actor secundario en esta contienda. El penalista terminó primero con 10.270.049 votos, el 43,72% del total, casi cuatro puntos por encima de Iván Cepeda, el candidato del Pacto Histórico, que llegó a 9.614.016 votos y al 40,92%. Ninguna de las cuatro firmas más importantes del país lo vio venir con esa claridad. Pero la que más se acercó y la que hizo un mejor trabajo de análisis fue la brasilera AtlasIntel.
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Guarumo, fundada por Víctor Muñoz, quien fue director del Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (Dapre) y consejero para Asuntos Económicos durante el gobierno del Iván Duque. Invamer, con más de treinta años de historia y propiedad de la familia Londoño de la Cuesta, es considerada por muchos la más rigurosa del mercado local. El Centro Nacional de Consultoría, creado en 1982 y dirigido por Carlos Augusto Lemoine tiene una reputación construida sobre décadas de trabajo en política y consumo. Y Atlas Intel, la firma digital de origen brasileño que opera en Colombia con métodos de encuesta en línea, es la más nueva y, en esta ocasión, la más acertada, que fue fundada por los consultores Andrei Roman, el CEO y Thiago Costa.
Todas coincidieron en algo: habría segunda vuelta y Cepeda estaría en ella. En eso no fallaron. El problema fue el resto. Invamer, en su última medición antes de la veda, ponía a Cepeda en 44,6% y a De la Espriella en 31,6%. Eso implica un error de doce puntos sobre el abogado barranquillero. Pero en abril, la misma firma lo había ubicado en apenas 21,5%, lo que significa que la distancia entre lo medido y lo ocurrido fue en algún momento de más de veinte puntos. El Centro Nacional de Consultoría fue todavía más lejos en la subestimación: Cepeda con 37,2%, De la Espriella con 20,4%. Más de veinte y tres puntos de diferencia frente al resultado real.
Cuadro tomado de la cuenta en X: @Vicmunro
Las encuestadoras por su parte, no solo erraron en De la Espriella sino que tampoco vieron venir la caída de Paloma Valencia en las semanas finales de la campaña, cuando la candidata del uribismo perdió impulso de manera acelerada y visible para cualquiera que siguiera de cerca el terreno. Paloma se quedó solo con 1.625.563 votos, el 6,92% del total. Y tampoco vieron la caída del centro representado por Sergio Fajardo, que llegó al millón de votos con el 4,26% y Claudia López, no alcanzó los 250.000, quedándose en el 0,95% .
La falla de las encuestadoras recordó que en las pasadas elecciones de 2022, cuando ganó Gustavo Petro la presidencia, todas estas mismas firmas fallaron de una manera aún más escandalosa: ninguna predijo que Rodolfo Hernández, el ingeniero santandereano que murió antes de ver el desenlace de su propia leyenda política, pasaría a segunda vuelta junto a Gustavo Petro. Todas apuntaban a Federico Gutiérrez, el exalcalde de Medellín que después volvería a ganar esa alcaldía para el período 2024-2028, como el candidato que disputaría el balotaje. Hernández los sorprendió a todos. Cuatro años después, De la Espriella hizo algo parecido, aunque con una diferencia importante: esta vez las encuestadoras sí lo tenían entre los finalistas, solo que en segundo lugar y muy por debajo de sus números reales.
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En estas recientes elecciones, AtlasIntel capturó mejor la tendencia. Su última medición dio a De la Espriella en 31,5% y proyectaba para un escenario de segunda vuelta un resultado de 44% para el abogado y 40,4% para Cepeda, números que coinciden con lo que ocurrió el domingo. Fue la única que leyó bien la dinámica de fondo: una elección cerrada, con empate técnico entre los dos candidatos que al final disputarían el balotaje.
Para la segunda vuelta del 21 de junio, De la Espriella arranca con ventaja. Paloma Valencia anunció su respaldo al abogado barranquillero media hora después de terminado el preconteo. Álvaro Uribe y la dirección del Centro Democrático hicieron lo mismo. La suma aritmética del bloque de derecha y centroderecha supera el 51% de los votos de primera vuelta. Cepeda tiene el respaldo del Pacto Histórico y una campaña que Petro apuntaló en la costa Atlántica en los últimos días, con resultados que se notaron en los números de esa región, territorio donde De la Espriella tiene raíces y donde obtuvo una parte importante de su caudal de votos.
Las firmas de medición tendrán tres semanas para ajustar sus modelos. El domingo demostraron que capturar el estado de ánimo de más de veintitrés millones de votantes sigue siendo una tarea más difícil de lo que sus ruedas de prensa sugieren.
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