El Gobierno nacional definió que, por el momento, no avanzará en la liquidación de la Nueva EPS, entidad que actualmente se encuentra bajo intervención estatal debido a su compleja situación financiera.
La decisión se conoce tras la reciente designación del exalcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, como nuevo interventor de la entidad, quien asumió el reto de liderar su proceso de recuperación.
Desde el Ejecutivo se ha reconocido que la EPS enfrenta un panorama crítico, con deudas billonarias que obligan al Estado a inyectar recursos para garantizar la continuidad en la prestación de servicios de salud a millones de afiliados.
No habrá liquidación en el corto plazo
En declaraciones entregadas a Caracol Radio, Ospina aseguró que dentro de los planes actuales del Gobierno no está contemplada la liquidación de la entidad.
El interventor explicó que la estrategia se enfocará en dos frentes principales: uno estructural, orientado a corregir las fallas que dieron lugar a la intervención, y otro inmediato, centrado en mejorar la atención a los usuarios y evitar vulneraciones al derecho a la salud.
Plan de recuperación y presencia en territorio
Como parte del plan de acción, Ospina indicó que se realizará un diagnóstico directo en las regiones para identificar las principales problemáticas que enfrentan los usuarios de la EPS, que suma cerca de 11 millones de afiliados en todo el país.
“Se iniciará un recorrido nacional para conocer de primera mano las dificultades de los ciudadanos”, señaló, al tiempo que anunció visitas a puntos de atención, centros de llamadas y espacios donde se registran mayores quejas por parte de los usuarios.
El objetivo, según explicó, es implementar soluciones más efectivas y oportunas que permitan mejorar la calidad del servicio en el corto plazo, mientras se avanza en los ajustes estructurales.
Un sistema bajo presión
La situación de la Nueva EPS se da en medio de la crisis que atraviesa el sistema de salud colombiano, marcada por problemas financieros, cuestionamientos sobre la sostenibilidad del modelo y un creciente debate sobre la necesidad de reformas.
Por ahora, el Gobierno apuesta por la recuperación de la entidad intervenida, descartando su liquidación inmediata mientras se implementan medidas para estabilizar su operación y garantizar la atención a millones de usuarios.

