El Congreso ha reprobado este martes por segunda vez en siete meses al ministro de Transportes, Óscar Puente, por las incidencias ferroviarias y por no haber presentado el plan urgente de atención a los pasajeros ante eventos «extraordinarios», tal y como le solicitó la Cámara hace siete meses. Incluso grupos que han votado que no como ERC y PNV han dado un toque por la gestión de las frecuentes averías y le ha exigido que, de una vez, presente un plan sobre cómo atender a los pasajeros afectados por incidencias extraordinarias, como recientemente el apagón del 28 de abril o el robo de cable del 5 de mayo.
Sólo Vox ha votado afirmativamente a la Proposición no de Ley (PNL) del PP que, en su primer punto, instaba a una nueva reprobación de Puente por no haber cumplido con la reclamación que el pasado mes de octubre le hizo la Cámara para que elaborara en el plazo de un mes pusiera sobre la mesa un plan de «atención urgente» a pasajeros afectados por incidencias «extraordinarias».
«Reprobar al ministro Óscar Puente por llevar siete meses sin atender el mandato del Congreso aprobado el 16 de octubre de 2024», dice la PNL promovida por los populares, que ha salido adelante por que se han abstenido Junts, Podemos, UPN, BNG y Coalición Canaria.
El defensor de la PNL, el diputado popular Vicente Marí, ha hablado de la «incapacidad manifiesta» de Puente, o de su «soberbia» al hacer «caso omiso» a la petición que le hizo hace siete meses una mayoría del Congreso para que elaborara un plan de atención a pasajeros afectados por incidencias «extraordinarias», a las que en este tiempo se han sumado eventos como el apagón del 28 de abril o el robo de cobre del 5 de mayo. En este último caso, Marí ha reprochado que, por tercera vez, Puente volviera a achacar aun «sabotaje», una teoría de la que el propio Gobierno no tardó en distanciarse.
El PP considera las incidencias parte del «permanente caos» ferroviario, un «desastre» en el que asegura que Puente tiene una «responsabilidad clara». «Lo dijimos en octubre y no nos hicieron caso y deberían asumir responsabilidades, empezando por el ministro«, ha añadido Marí, al que le ha reclamado también la «dimisión».
Toque del Congreso
Aunque han votado en contra, también el PNV y ERC han aprovechado para dar un toque de atención Puente por las continuas incidencias ferroviarias.
Además de la reprobación, los populares piden en su PNL «un plan de choque extraordinario dotado con los recursos necesarios para paliar a corto y medio plazo el recurrente caos ferroviario» y «un plan de resilencia ferroviaria» con «protocolos claros ante incidencias eléctricas, climáticas o técnicas, con simulacros regulares y respuesta coordinada». También, «auditar los sistemas de señalización y de seguridad del sistema ferroviario» para «poder localizar y conocer la situación de un tren en tiempo real» y comunicar con el personal de abordo «en caso de desaparición de un tren» por apagón o incidencia.
«Valoramos positivamente algunas de las medidas propuestas», ha dicho sobre ellas la portavoz del PNV, Nerea Renteria, que ha advertido de que «algunas deberían haberse implementado» y ha recordado por ejemplo el accidente del Alvia en Santiago para apuntar que «también se producían incidencias cuando gobernaba el PP».
«Como no podía ser de otra forma, el grupo vasco está con los pasajeros afectados«, ha dicho Renteria sobre incidencias que «han tenido impacto sobre miles de usuarios que merecen una respuesta clara clara, eficaz y rápida». «Pero no creemos que la solución pase por la reprobación personal si no va acompañada de un análisis riguroso de responsabilidades y de medidas que ayuden a prevenir estos fallos en el futuro», ha añadido Renteria, en una «actitud crítica pero constructiva» del PNV. Esta formación cree que el «sistema ferroviario no necesita más confrontación política» pero, en relación a Puente, también «más fiabilidad, inversión y atención a los usuarios».
Más dura con el PP -y, al final, también con el PSOE- ha sido la diputada de ERC Inés Granollers, que ha garantizado su voto negativo a una PNL del PP que ha calificado de «cobardía» y de «moción de censura encubierta».
Granollers se ha dirigido específicamente a la bancada del PSOE en el Congreso para dejar claro que eso no significa apoyar la gestión ferroviaria de Puente. «Vamos a votar que no a esta PNL, pero lo vamos a hacer por no hacer seguidismo a esta gente [el PP]». «Pongan soluciones sobre la mesa, soluciones rápidas», ha exigido a los socialistas en relación a «la mala planificación y de recursos humanos», con «trabajadores de Renfe que están agotados» y a lo que «dejan solos dando la cara», «estaciones sucias con ascensores sin servicio» o «centros de gestión colapsados».

