Cuando todo apuntaba que los grandes protagonistas del Mundial de Natación serían Katie Ledecky o León Marchand, llegó una niña para sorprender a todo el deporte internacional. Con apenas 12 años, la china Yu Zidi ha barrido a la gran mayoría de sus rivales. Y lo mejor es que sus hazañas no pueden siquiera registrarse oficialmente todavía.
Hasta hace apenas unos días, nadie tenía muy ubicada a esta nadadora. Pero en apenas dos minutos, casi opaca la gran victoria de la sensación canadiense Summer McIntosh en los 200m estilos. Todo el mundo se quedó con la boca abierta al darse cuenta que Yu Zidi se había quedado a tan solo 6 centésimas de alzarse con el bronce. Solo su clasificación para las finales ya era asombrosa; quedarse a anda del podio podía considerarse una locura.
El calendario de Yu en este Mundial de Singapur incluye tres pruebas: los 200 y 400 metros estilos, así como los 200 metros mariposa. Esta es su especialidad más fuerte como bien señala el hecho de que su marca de 2:06.83 en los campeonatos nacionales chinos del pasado mes de mayo habría sido suficiente para alcanzar la final olímpica de París 2024. Para dar aún más detalles, se hubiese quedado en cuarta posición frente a nadadoras que casi le doblan la edad. Y hubiese sido suficiente para ganar el oro en los mundiales de 2024.
Otro dato impactante: su tiempo de 2:10.63 segundos en los 200 metros estilos en ese mismo campeonato fue el más rápido jamás registrado por un nadador de 12 años, ya sea hombre o mujer, según World Aquatics, el organismo mundial que regula este deporte. Lo mejor es que han tenido que añadir una nueva franja de edad para los futuros récords, 12 años o menos, todavía no homologados.
Su corta edad está generando debate entre el público y los medios especializados. Pese a que esta federación internacional establece el límite de edad de 14 años recomendado para competir en mundiales, Yu consiguió el permiso excepcional gracias a sus espectaculares tiempos de clasificación. Y es que superaban ampliamente las mínimas mundiales requeridas.
Lo que todo el mundo se está preguntando es: ¿cómo puede nadar tan rápido siendo tan pequeña? Yu ha comentado a la agencia oficial de noticias china Xinhua que comenzó a nadar a los 6 años en un parque acuático. «Un día mientras me bañaba, un entrenador se me acercó y me preguntó si quería nadar más rápido». El resto es historia, como ella misma ha explicado: «Mi edad es actualmente una ventaja y espero crecer y desarrollar más fuerza en el futuro»
Su vida actual gira en torno a un entrenamiento de élite completamente exhaustivo: 15 kilómetros en la piscina diarios y sesiones en cámara de hipoxia que aceleran su recuperación como si fuera una atleta adulta de élite. Se somete a entrenos muy duros físicamente tanto dentro como fuera de agua en gimnasios en su club de natación al sur de Pekín.
Sin embargo, este hito de la precocidad en el deporte también abre debates éticos y médicos. Los expertos alertan sobre los riesgos físicos de un cuerpo en pleno desarrollo sometido a tal exigencia, así como de la presión emocional que podría llevar a un abandono prematuro del deporte, el denominado burn out que muchos nadadores jóvenes han sufrido.
Toda su historia plantea preguntas incómodas: ¿Cómo de perjudicial puede ser la precocidad en el deporte de alto rendimiento? ¿Hasta qué punto la búsqueda de récords en la natación puede pasar por encima de la infancia de una niña que todavía no tiene récords homologables, pero ya ha roto todos los imaginables?

