
Hasta hace pocos años estaba escondida entre las variedades del cava tradicional. Eran el trio formado por la “parellada”, “macabeu” y “xarel.lo”. Entonces algún sabio, o algunos, decidieron vinificarla por separado, dejarla madurar y coger grado, y fue como si se hubiera frotado una lámpara maravillosa. El genio que apareció tenía de todo: estructura, potencia, acidez natural que da frescura y longevidad. Admite ser criada en barrica, en cemento, en ánfora… En fin, que a la xarel.lo no le falta de nada.
La denominación de origen Penedés, donde se produce básicamente esta variedad de uva, está situada al sur de la provincia de Barcelona y al norte de la de Tarragona. Ubicada entre el mar y la montaña, cuenta con una enorme diversidad de suelos y microclimas. Inteligentemente sus gestores han sabido diferenciar, y han constituido diez subzonas, cada una con sus características particulares. La capital del conjunto y sede del consejo regulador está en Vilafranca del Penedés.
Vinos ecológicos
La historia de esta zona vinícola mediterránea pasa, claro, por la llegada de fenicios, romanos, monjes elaboradores de vino…; pero la historia más cercana les ha hecho pasar por muchas vicisitudes hasta llegar a lo que es ahora, la bien planteada zonificación. Ahora, lo último de lo que se enorgullecen, es que este año han conseguido, por fin, que todos los vinos de la denominación de origen sean ecológicos. Esto implica que los tratamientos de los viñedos, fundamentalmente, se hagan sin productos químicos como fungicidas, pesticidas, herbicidas; solamente con productos naturales, que regeneran sus suelos y son una garantía de futuro.
Penedés FOTO: Maria Rosa Ferré
Otra de las características de esta amplia zona vinícola es que en ella conviven, además de Penedés, otras denominaciones de origen, fundamentalmente Cava y la D.O. Cataluña. Las disensiones y diferencias dentro de la denominación de origen Cava llevaron a que la abandonaran una serie de elaboradores de El Penedés, que se acogieron a continuación a esta denominación de origen. Desde entonces, ésta tiene una sección dedicada a los vinos espumosos de calidad, que se llama “Classic”.
Tradicionalmente en esta tierra, para elaborar espumosos de calidad, se utilizaban las uvas ya comentadas de parellada, macabeu y xarel.lo. Se vendimiaban cuando tenían sobre 9 grados, para hacer el vino base, al que se sometería después a una segunda fermentación en botella que subiría el grado y produciría el carbónico o burbujas. Esta vendimia se hacía a principios de agosto; pero si se deja a las uvas pasar el verano y madurar, fundamentalmente a la xarel.lo, consiguiendo un buen grado, el resultado es una uva estupenda para hacer buen vino, de los que se llama tranquilo para diferenciar del espumoso.
Variedades autóctonas
Y resultó también que en estas épocas en que el consumo de vinos blancos asciende como un tiro, tener una variedad de este color con la que hacer vinos muy competitivos es una fortuna para esta denominación. Además, con una gran originalidad, entre otras cosas porque de las 9.000 hectáreas, aproximadamente, que hay de xarel.lo en el mundo, 8.500 están en Penedés.
El descubrimiento de las virtudes de esta uva viene por la búsqueda de las variedades autóctonas. No hace demasiados años, Penedés estaba invadida de variedades foráneas y la cabernet, merlot, chardonnay, brillaban en la zona. Recuerdo vinos muy buenos con estas variedades; sobre todo con chardonnay. Sin embargo, estas uvas están en todo el mundo, y a la hora de la exportación, los mercados prefieren las zonas de las que son originales. La búsqueda de variedades autóctonas que te diferencien llevó a ese estupendo encuentro, entre otras, con la xare.lo.
Demostración de fuerza
El lunes pasado en Madrid, la D.O. Penedés hizo una demostración de fuerza organizando una gran cata para especialistas de vinos, elaborados únicamente con esta uva. Se cataron primero cuatro vinos donde, entre otras cosas, se buscaba comprobar su capacidad de guarda. Se empezó por un Electio 2012 de la bodega Parés Baltà. Un vino blanco con 13 años, que lógicamente ya tenía un color dorado del paso del tiempo, pero que estaba perfectamente con sus tonos tostados de reducción, no de oxidación; complejo, recuerdos de hojarasca, fresco, con muy buena acidez natural que es lo que les da la longevidad.
FOTO: Calduch Comunicación
A continuación, se cató Pur Xarel.lo 2014 de la Bodega Pardas. Perfectamente fino y fresco, después de 11 años, con sus tonos balsámicos, eucalipto, monte bajo mediterráneo. En boca muy untuoso, con grasa y volumen, pero muy fresco. Siguió el Xarel.lo Pairal 2021 de la bodega Can Ràfols Dels Caus, muy frutal y floral, tonos minerales de tiza, boca sabrosa y fresca, con una acidez muy definida. Y resulta sorprendente que una uva marcada por el clima mediterráneo, casi al borde del mar, tenga esa espléndida acidez, como si procediera de climas fríos del norte de Europa.
Se cerró esta parte con un “Classic”, es decir un espumoso de calidad de la marca Albet i Noya, el Corral Cremat 2014. Estupendo, con sus tonos en nariz de tostados, panadería, manzana; y una boca con brío, con tensión y claro, con marcada y agradable acidez. Después se pusieron otros ocho vinos más para que los participantes los disfrutaran a su gusto. Y fue una gozada.
FOTO: Calduch Comunicación
En resumen, la poderosa denominación de origen Penedés está perfectamente zonificada y diferenciada, elaboran todos sus vinos en ecológico y además de sus tintos, cuentan con unos vinos blancos de una variedad original y seria, muy ricos, que les puede abrir todas las puertas. Pues mira que bien. Enhorabuena.

