España encara la última semana de mayo con un ambiente más propio de pleno verano que de la recta final de la primavera. Tras un lunes marcado por algunos chubascos y tormentas en puntos del noroeste y temperaturas ya muy altas en buena parte del país, las miradas están puestas en los próximos días, cuando el calor se intensificará aún más y dejará registros cercanos a los 40 grados en varias capitales del interior peninsular.
Este lunes se mantienen las altas temperaturas en Canarias y en la Península, donde podrán alcanzarse los 38 grados en provincias como Badajoz o los 37 en Sevilla. Sin embargo, la influencia de una dana ya madura dejará lluvias que podrán ser fuertes en zonas de Castilla y León, Galicia y Asturias, según la predicción de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) anticipa una semana dominada por la estabilidad atmosférica y temperaturas claramente por encima de lo habitual para estas fechas. Según el organismo, las masas de aire que afectarán a España serán «más cálidas que cualquiera de las registradas por estas fechas» en el periodo 1991-2020 en algunas zonas del país, en un episodio muy poco habitual para finales de mayo.
A partir del martes predominarán los cielos poco nubosos o despejados en casi todo el territorio, con apenas algunas tormentas aisladas de evolución por la tarde en áreas montañosas del centro y norte peninsular. La inestabilidad quedará muy localizada, mientras el calor irá ganando terreno día tras día en buena parte de la Península.
El ascenso térmico se dejará notar especialmente entre el miércoles y el viernes, que podrían convertirse en los días más calurosos de la semana. Los termómetros superarán ampliamente los 35 grados en amplias zonas del valle del Guadiana, Guadalquivir, depresión del Ebro, interior de Cataluña y puntos del centro peninsular. En algunas ciudades del interior, como Badajoz, los modelos apuntan incluso a máximas cercanas a los 39 o 40 grados.
Sevilla podría alcanzar los 38 ºC; Córdoba, Cáceres, Toledo u Ourense rondarían los 36; mientras que Zaragoza y Lleida podrían situarse también cerca de los 38 ºC. El calor también se dejará sentir con intensidad en zonas del Cantábrico y del interior norte, donde se esperan valores más propios de julio que de finales de mayo.
Además de las máximas, las noches comenzarán a ser especialmente cálidas. Las llamadas noches tropicales, aquellas en las que la temperatura no baja de los 20 ºC, podrían extenderse durante la segunda mitad de la semana por amplias áreas de Extremadura, Andalucía, el valle del Ebro y el litoral mediterráneo, dificultando el descanso nocturno. En algunos puntos las mínimas podrían quedarse entre los 20 y los 22 grados.
De cara al próximo fin de semana podrían regresar algunas tormentas de tarde en áreas del Sistema Ibérico y Pirineos, aunque por ahora la previsión mantiene el dominio del calor como principal protagonista. España despedirá mayo con un ambiente plenamente veraniego y temperaturas excepcionalmente altas para la época.

