Uniautónoma F.C. el equipo que naufragó en medio de la crisis de la Universidad Autónoma del Caribe

Uniautónoma F.C. el equipo que naufragó en medio de la crisis de la Universidad Autónoma del Caribe

La debacle del equipo de fútbol Uniautónoma F.C. en 2015 fue el reflejo directo de la profunda crisis administrativa y financiera vivida por la Universidad Autónoma del Caribe (UAC) en Barranquilla, marcada por la corrupción de sus rectores en los últimos 15 años. 

El desfalco de $16.000 millones, evidenciado durante la gestión de Ramsés Vargas Lamadrid, ahogó al equipo de fútbol, llevándolo a la desaparición tras su descenso a la segunda división y el cese de pagos a jugadores y empleados.

Le puede interesar: El equipo de Silvia Gette, de la mano de su capitán Orlando Niebles, ascendió a la primera división

En noviembre de 2015, la universidad confirmó oficialmente, a través de un comunicado, que el equipo de fútbol Uniautónoma FC, en aquel momento recién descendido a la segunda división del fútbol colombiano no se encontraba entre sus prioridades y por lo tanto renunció a mantenerlo. (va link entre la nota del anuncio del fin del equipo)

La comunicación, firmada por el entonces rector Vargas Lamadrid, no explicaba con exactitud lo que pasaría con la ficha del club, que en 2016 debía cumplir con sus compromisos deportivos en la Primera B. Lo que sí dejaba claro es que el equipo había dejado de estar en los planes de la institución universitaria.

Esta decisión era el resultado lógico de la situación económica y administrativa de la institución, que venía mostrando a todas luces su caída financiera desde que Mario Ceballos Araújo, fundador y rector, muriera en 2003.

Cortesía UniAtónoma

El ascenso de Silvia Gette tras la muerte de Ceballos

Con la ausencia de Ceballos, quien ascendió al poder universitario fue su esposa, la polémica bailarina colombo-argentina Silvia Gette Ponce, quien algunos años después se graduó como abogada, y con sus decisiones fue marcando el punto de quiebre de la universidad. 

Aunque es cierto que con Gette la institución despuntó tecnológicamente, amplió su oferta de programas académicos, fortaleció los posgrados e inició el camino hacia procesos de calidad, por esa época también empezaron a conocerse las primeras denuncias sobre malos manejos al interior de Uniautónoma.

Para la época se decía en los pasillos de la universidad que de las arcas de la institución salían dineros para mantener a los hermanos y sobrinos de Gette. Algunos de ellos estaban en la nómina sin ejercer cargo alguno, o se les delegaba responsabilidades que no iban acordes con sus perfiles profesionales. 

Entre las denuncias más comunes que registró la prensa local durante esos días estaban los autopréstamos, el pago de gastos personales con dineros de la institución, el enriquecimiento ilícito, atrasos en el pago de la nómina, el congelamiento de los salarios de los docentes y una denuncia por intento de soborno a funcionarios de la Fiscalía.

Mario Ceballos Araújo, fundador y rector de la Universidad Autónma del Caribe

Silvia Gette se desempeñó en la rectoría de UniAutónoma desde 2003 a 2012, cuando tuvo que salir del cargo bajo la figura de licencia remunerada por problemas legales. El 2 de abril de 2013, Gette fue finalmente suspendida por el Consejo Directivo de la universidad, y luego fue capturada y judicializada en la ciudad de Bogotá por presunta participación como autora intelectual del asesinato del ganadero Fernando Cepeda, y por el presunto intento de soborno a un testigo del caso. Después, vendría la acusación y condena por un autopréstamo que se habría realizado por un monto cercano al millón de dólares.

La salida de Gette Ponce provocó por primera vez una reacción de la comunidad académica exigiendo justicia y buenos manejos para la institución. Semanas después, Mariano Romero fue designado como rector encargado, pero fue sustituido a las pocas semanas de estar en el cargo por Ramsés Vargas Lamadrid, quien permaneció al frente de la universidad desde 2013 hasta 2018, durante los que serían los años más difíciles para UniAutónoma.

Le puede interesar: El imperio de Silvia Gette

El falso ascenso de la universidad

Con Ramsés Vargas se alcanzó a respirar una especie de “renacimiento” de la institución. Se invirtieron grandes sumas de dinero en modernizar y acondicionar la sede y terminar, por fin, lo que se conoce como el edificio de Posgrados que es donde se imparten casi todas las clases de la universidad.

Vargas levantó la universidad y la proyectó en el plano nacional entre 2013 y 2015. Ya en 2016 sonaron las primeras voces de alerta alertando de que algo no andaba bien con las arcas. Entonces surgió el primer sindicato para defender los intereses de la comunidad universitaria.

En 2017 ya nadie podía desvirtuar lo evidente: más de 20 mil millones habían sido presuntamente sustraídos de manera ilegal por Ramsés Vargas, acolitado por algunos funcionarios. Fue entonces cuando se dejaron de pagar regularmente los sueldos y los aportes a seguridad social de los empleados, así como los correspondientes impuestos a la DIAN. 

Cortesía del CTI de la Fiscalía/ Ramses Vargas, exrector de la Universidad Autónma del Caribe

Varios de los inmuebles que pertenecían a la institución fueron hipotecados o vendidos a precios irrisorios. Se pignoró parte del Polideportivo y, como garantía de préstamos, varios edificios de la universidad fueron entregados a Davivienda, entre ellos el edificio de Posgrados y el parqueadero del Centro de Estudios. 

La situación derivó en un movimiento que en un principio fue liderado por tres docentes y después se convirtió en una huelga respaldada por el sindicato de la universidad que terminó con la renuncia de Vargas a finales de febrero de 2018.

Vargas Lamadrid, al igual que siete de sus funcionarios de mayor rango, fue encarcelado en noviembre de 2018. Increíblemente, algunos de ellos apenas pagaron unos pocos meses de prisión y al día de hoy, Ramsés Vargas aún no ha sido llevado a juicio, a pesar de las pruebas que dice tener la Fiscalía.

A Vargas Lamadrid le siguió Víctor Armenta en la rectoría, pero fue destituido a los pocos meses. En su reemplazo llegó Claudia Dacunha, quien permaneció en el cargo hasta agosto de 2019. Con Dacunha se normalizaron los pagos a los empleados, pero aumentó la nómina en medio de la poca población estudiantil, que había caído de 12 mil estudiantes matriculados a 6.400.

Le puede interesar: El relanzamiento de la Universidad Autónoma del Caribe

La mano del Gobierno 

El 5 de marzo de 2024, tras los cuatro años que Mauricio Molinares Cañavera estuvo en la rectoría, el Gobierno Nacional intervino y designó como rector al profesor e investigador universitario Jorge Enrique Senior. Su nombramiento cayó bien en el ámbito académico por ser un hombre cuya hoja de vida ha estado marcada por los logros académicos y por su experiencia en investigación.

Foto: Impacto News/Jorge Enrique Senior, exrector de la Universidad Autónma del Caribe

Sin embargo, la falta de experiencia en el manejo administrativo de una compleja institución como la Autónoma, el nombramiento de directivos con poco conocimiento del ámbito académico, su marcado activismo político y la evidente incapacidad para tomar medidas que permitieran el saneamiento y renacer de la institución, no solo han permitido que la crisis se mantenga, sino que ha dado muestras de empeorar. 

Hoy, la millonaria deuda de la institución se multiplicó hasta alcanzar la exorbitante cifra de 178 mil millones de pesos, siguen sin estar al día las prestaciones sociales de los empleados y es frecuente que a los catedráticos y docentes se les demore el pago de sus salarios.

Aunque es cierto que Senior no fue el causante de los graves problemas de la universidad, tampoco ha tomado las mejores decisiones para aliviar la carga que tenía el alma mater y que aún mantiene.

El regreso de Gette

Trece años después de su salida de la rectoría, tras enfrentar la cárcel y cumplir su pena, Silvia Gette logró que la justicia le reconociera su derecho a volver como rectora. Ya Jorge Sénior, designado rector en propiedad, y el Consejo Superior universitario acataron el fallo judicial e iniciaron el empalme en días pasados. 

Le puede interesar: La revancha de Silvia Gette y su regreso a la rectoría de la Autónoma del Caribe la universidad que le heredó su marido

Esa decisión fue posteriormente cuestionada por el Ministerio de Educación, que interpuso una acción de tutela con el objetivo de frenar el retorno de Gette. Sin embargo, el proceso tomó un nuevo giro cuando el Juzgado Dieciséis Penal del Circuito con Función de Conocimiento de Barranquilla declaró improcedente la tutela presentada por el Ministerio y dejó en firme la orden de reintegro de Gette en los últimos días.

Navegación de entradas

Fuente