una película introspectiva que merece la pena por su guion

una película introspectiva que merece la pena por su guion

Las adaptaciones no tienen por qué educar sobre el texto original. Sobre todo cuando se trata de figuras tan conocidas como la de Robin Hood. Michael Sarnoski, director y guionista, parece ser de los que defienden esta idea, pues no ha escogido las escrituras del siglo XVII sobre cómo murió el icono del folklore inglés para glorificar al héroe de los bosques que conocimos, sino para convertirlo en el villano de su propia historia

Al hacerlo, el director de Pig ha creado una película que nos habla de redención, venganza y perdón donde enfrenta a un Robin Hood atormentado por las muertes que ha causado durante su vida con las víctimas colaterales de estas. Un Hugh Jackman canoso ha sido el encargado de indagar en los sentimientos de culpa del arquero, mientras que Jodie Comer se ha enfrentado al dilema moral de una sacerdotisa dividida entre la rabia y su deber como curandera.

Una oportunidad para profundizar en el lado oscuro de la humanidad que Sarnoski ha explotado al máximo con una película introspectiva que merece la pena por su guion. Sus temáticas existencialistas abren debates filosóficos interesantes, aunque la sensación final que deja sea un tanto extraña. 

Título

La muerte de Robin Hood

Fuente