Un experto cuenta lo que significa que se te caiga la baba al dormir

Un experto cuenta lo que significa que se te caiga la baba al dormir


¿Al despertar descubres que la almohada está mojada por la saliva? Aunque pueda resultar incómodo o incluso embarazoso, babear mientras dormimos es algo relativamente frecuente y, en la mayoría de los casos, no supone un problema de salud. Aun así, cuando ocurre de forma habitual puede ser la señal de que existe algún factor que está alterando la forma en la que respiramos durante la noche.La saliva cumple una función esencial incluso mientras dormimos. Ayuda a mantener lubricadas la boca y la garganta, protege los dientes y facilita el equilibrio de la microbiota oral. El problema aparece cuando esa saliva se escapa de la boca porque esta permanece abierta durante el sueño o porque existe alguna dificultad para respirar correctamente por la nariz.¿Por qué babeamos?»Babear es síntoma de que pasa algo y lo aconsejable es dormir respirando por la nariz y con la boca cerrada. La respiración tiene que ser pausada y regular, pero cuando hay babeo significa que hay algo que no va bien», explica el Dr. Àlex Ferré Masó, médico especialista en Medicina del Sueño tanto en adultos como en población infantil y miembro de Top Doctors.Según el especialista, una de las causas más habituales detrás del babeo nocturno es la apnea obstructiva del sueño, un trastorno que provoca interrupciones repetidas de la respiración mientras se duerme debido al estrechamiento o colapso de la vía aérea superior: «Como experto, lo primero que me pregunto es si la causa es una apnea del sueño, que produce una obstrucción de la vía aérea superior. Puede existir una obstrucción en la garganta o en la nariz, algo que, a su vez, favorece el ronquido, no solo el babeo».La postura al dormir influye en si cae la babaLa postura al dormir también influye. Cuando una persona duerme boca arriba, la saliva suele permanecer dentro de la cavidad oral, por lo que apenas se percibe. En cambio, al dormir de lado o boca abajo resulta más fácil que termine escurriéndose hacia la almohada. No obstante, la apnea no es la única explicación posible. Existen otros problemas que pueden favorecer que la boca permanezca abierta durante la noche o que aumente la producción de saliva. «Puede darse por alergia o constipado, aunque si pasamos a otras patologías llegamos incluso a la malformación craneal. Si el esqueleto y la boca no terminan de cerrar bien, motiva el babeo», explica Ferré Masó.Además, el momento en el que aparece el babeo también puede aportar pistas sobre su origen. «Si ocurre solo de noche suele deberse a una obstrucción de la garganta o la nariz, mientras que si también ocurre durante el día estaríamos hablando de alguna de las otras patologías», añade el especialista. También existen diferentes factores que pueden aumentar la probabilidad de babear durante el sueño. Uno de ellos es la posición al dormir, ya que quienes descansan de lado o boca abajo, especialmente si mantienen la boca abierta, suelen presentar más episodios. Dormir boca arriba puede ayudar a reducir este problema en algunas personas.Las infecciones respiratorias, los resfriados o las alergias también pueden favorecer el babeo al congestionar las fosas nasales y obligar a respirar por la boca. Del mismo modo, el bruxismo suele asociarse a una mayor salivación nocturna, al igual que la apnea obstructiva del sueño. Otras posibles causas son algunos medicamentos cuyos efectos secundarios incluyen un aumento de la producción de saliva, el reflujo gastroesofágico -ya que el organismo genera más saliva para proteger el esófago frente al ácido- o la hipersalivación, un trastorno caracterizado por producir saliva en exceso.Aunque en muchas ocasiones babear al dormir no tiene consecuencias importantes, si aparece de forma persistente, se acompaña de ronquidos intensos, pausas respiratorias, somnolencia diurna o sensación de sueño poco reparador, conviene consultar con un profesional. En esos casos, el babeo puede ser mucho más que una simple molestia y convertirse en una pista útil para detectar un trastorno del sueño que merece ser evaluado.

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