Donald Trump ha acusado al grupo terrorista Hamás de romper las negociaciones y de no querer alcanzar un acuerdo para el cese de hostilidades en la Franja de Gaza. Así, el presidente de Estados Unidos ha asegurado que los islamistas palestinos "quieren morir" y ha instado al ejército israelí a "terminar con el trabajo".
Tras haber abandonado la mesa en la última negociación junto a Israel por considerar inaceptables las propuestas de Hamás, el republicano ha dicho que "va a haber que darles caza". Según Trump, el grupo terrorista no está dispuesto a soltar a los últimos rehenes israelíes, vivos o muertos, del atentado del 7 de octubre de 2023. Se cree que actualmente Hamás tiene en su poder a unos 50 rehenes, de los cuales las autoridades israelíes estiman que solo una veintena sigue con vida.
Trump ha lamentado que Hamás se retirara de la negociación y que no quisiera "llegar a un acuerdo". "Ha llegado un punto en el que habrá que terminar con el trabajo. Así que habrá que combatir primero y después hacer limpieza", ha manifestado el mandatario de la Casa Blanca.
El líder repúblicano ha asegurado que ya sabía que "esos últimos 10 o 20 rehenes serán los más difíciles porque Hamás sabe lo que pasará cuando no tenga una moneda de cambio". Trump acusa al grupo terrorista de romper el acuerdo, por lo que "habrá que hacer lo que se tenga que hacer", ha declarado ante periodistas. "Habrá que deshacerse de ellos", ha dicho.
En conversación con la prensa, Donald Trump ha confirmado que el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, está al corriente de la decisión de Washington y Jerusalén de abandonar la mesa de diálogo, aunque no ha querido compartir detalles al respecto. "Fue un poco decepcionante", es lo único que ha comentado al respecto.
El enviado especial de EE.UU. para Oriente Medio, Steve Witkoff, ordenó el jueves la retirada de su equipo negociador de Doha (Catar) por la "falta de voluntad" de Hamás para lograr una tregua de 60 días en Gaza, después de que Israel anunciara lo mismo horas antes.
Según medios israelíes, Hamás habría endurecido sus demandas en varios puntos de fricción como el número de rehenes y prisioneros que ambas partes deberían liberar, el alcance de la retirada del Ejército de Israel o la presencia de la estadounidense Fundación Humanitaria para Gaza (GHF) para el reparto de ayuda en la Franja.

