Trípoli anuncia un alto el fuego y se abre una vía de escape para los empresarios españoles atrapados

Trípoli anuncia un alto el fuego y se abre una vía de escape para los empresarios españoles atrapados


Los nueve empresarios españoles que se encuentran atrapados en Trípoli (Libia) por los enfrentamientos armados entre milicias, que esta semana han causado una docena de muertos, aseguran que siguen todos bien, que ya están a resguardo en la embajada y que, por ahora, no tienen fecha de regreso a España.

El grupo, que viajó a Libia en una misión comercial organizada por la Cámara de Comercio de Tarragona, se vio sorprendido el martes por los violentos choques entre diferentes facciones armadas. En un primer momento se refugiaron en su hotel, primero en el sótano y después en sus habitaciones, y ayer pudieron trasladarse a la embajada, donde han pasado "una buena noche".

"Hemos dormido en la embajada y estamos esperando instrucciones para ver cuándo podríamos ir al aeropuerto más próximo, que es el de Misrata", explica Marouane Boutami, responsable de exportaciones de los laboratorios Catalysis, con sede en Madrid.

Boutami es uno de los nueve empresarios de toda España que participan en esta misión. Asegura que todos se encuentra bien y que no se sienten amenazados, ya que no son "diana ni objetivo de las milicias". En todo momento, señala, han estado en contacto con el personal de la embajada, que les dio unas pautas de seguridad para mantenerse a salvo en el hotel: "Nos dijeron que nos mantuviéramos lejos de las ventanas, por si hay balas perdidas, porque es una zona conflictiva que se disputan las dos milicias", comenta.

Ayer finalmente fueron evacuados del establecimiento hotelero y trasladados a la embajada. "Desde aquí, mi total agradecimiento y felicitación al personal de la embajada por todo el trabajo que han hecho", reconoce. El directivo comprende que la situación desde fuera puede parecer hostil y que corren peligro, pero "es todo lo contrario". "Es un imprevisto y la embajada ha hecho todo lo posible para que estemos lo más cómodos posible. Es de agradecer cómo se han portado con nosotros", insiste.

Otro de los empresarios atrapados en Trípoli es Roberto Barros, director del departamento de internacional de la Cámara de Comercio de Tarragona, que confirma que están todos bien y que no temen por su vida. Lo que no tienen, por ahora, es fecha para volver a España.

"Esto depende de muchas circunstancias, de cómo evoluciona la situación, si reabren aeropuertos… Pero estamos bien, no le veo mayor problema", explica Barros

Nueve españoles atrapados

Los nueve empresarios españoles que permanecen retenidos en el hotel de Trípoli han asegurado encontrarse bien y haber podido regresar a sus habitaciones. También han admitido que no sintieron que sus vidas estuvieran en peligro en ningún momento. "Nunca temimos por nuestra vida", aseguraba uno de los españoles. El grupo está compuesto por ocho empresarios y el director de relaciones internacionales de la Cámara de Comercio de Tarragona, entidad organizadora de una misión comercial en Libia con el objetivo de evaluar oportunidades de negocio en la región.

Los hechos ocurrieron mientras el grupo se alojaba en un hotel de la capital libia, momento en que estallaron los combates entre milicias, lo que les obligó a resguardarse en el sótano del edificio, donde pasaron la noche. A lo largo de la mañana han podido volver a sus habitaciones, aunque continúan sin poder salir del hotel por razones de seguridad y se encuentran a la espera de indicaciones por parte de la Embajada española.

Una noche tensa

Roberto Barros, director internacional de la Cámara de Comercio de Tarragona, compartió un vídeo grabado desde su móvil en el que relata la situación. Explica que se encuentran "retenidos" en el hotel, pero en ningún momento han sentido que corrieran peligro ni han recibido amenazas.

Barros relata que los enfrentamientos entre milicias provocaron una noche complicada, aunque la presencia de la policía diplomática les brindó protección. "Las milicias no se acercaron y no representamos un objetivo para ellas", explica en la grabación difundida por la Cámara a la agencia Efe. Según cuenta, el grupo optó por bajar al sótano como medida de precaución para evitar ser alcanzados por posibles balas perdidas. "La situación ya se ha calmado y hemos regresado a nuestras habitaciones", indica.

"Estamos aguardando instrucciones de la Embajada, que está actuando de forma excelente. Nos sentimos tranquilos y no estamos en peligro. Confiamos plenamente en el trabajo de nuestra representación diplomática y esperamos el momento adecuado para volver a casa", concluye.

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