No todos los días una campeona de España de ciclismo acude a ‘First Dates’ en busca del amor, pero este miércoles, el programa de Cuatro recibió a una.
Se trató de Fabiola, una exciclista profesional que ahora tenía su propio salón de peluquería: «He competido en ciclismo a nivel provincial, nacional y medallista europea», afirmó.
«He estado diez años compitiendo en ciclismo de carretera, montaña, enduro y rally», apuntó la malagueña. Carlos Sobera le preguntó si había ganado alguna carrera.
«Gané 13 campeonatos de España y 33 de Andalucía. Me pasaba todos los fines de semana compitiendo, entre semana entrenando… también tenía un médico deportivo para llevarlo todo a rajatabla para mi nivel de competición», recordó.
Fabiola le enseñó al presentador el detalle que le había llevado a su cita para que supiera que era ciclista, una de las 13 medallas que había ganado y el maillot de campeona de España.

«Tengo una habitación llena de trofeos y medallas, ya no me caben por ningún lado. Ahora practico ciclismo en plan afición y me gustaría encontrar a una persona que saliera conmigo para disfrutar de la bicicleta», explicó la malagueña.
Su pareja de la noche fue Frank, aunque todo el mundo le llamaba Franco: «Salir con la bicicleta para hacer deporte me ayuda a tener la cabeza para pensar en mis cosas».

El alemán le contó al presentador que vivía en Marbella desde 2014: «Fui militar durante 15 años y luego me dediqué a la seguridad», señaló el entrenador.
Entonces, Sobera le enseñó el maillot que había dejado Fabiola, y Franco se quedó impresionado del palmarés deportivo que tenía su cita en el programa del amor de Cuatro.
El vasco le acompañó a la mesa donde esperaba la malagueña: «Me gusta que sea un hombre alto y fuerte». Él le explicó que la derivación de su nombre de Frank a Franco era porque vivió muchos años en Italia y allí le llamaban así.

Durante la cena, Franco le contó a Fabiola que era entrenador personal, pero que estaba muy flojo el negocio y que se dedicaba más a hacer rutas turísticas en bici. Ella le explicó que practicaba todo tipo de ciclismo y que le gustaban las rutas más arriesgadas.
Además, el alemán señaló que era divorciado y que se había casado dos veces: «Estoy está buscando algo estable, con 61 años, no hay tiempo para jugar», admitió.
Al final, Franco sí que quiso tener una segunda cita con Fabiola: «Me ha gustado mucho. Es muy inteligente y simpática». La malagueña, por su parte, también quiso volver a quedar: «Voy a darle otra oportunidad».


