En la víspera de las elecciones en Alemania, el país teutónico sufre un atentado yihadista que podría influenciar el resultado final de las elecciones. Un turista español de 30 años ha resultado herido de gravedad tras ser apuñalado con un objeto punzante en el monumento a las víctimas del Holocausto solo un día antes de que tengan lugar las elecciones legislativas en Alemania. En estas horas crece la posición del partido nacionalista de derechas Alternativa para Alemania (AfD). Según informan los medios locales, el autor es un refugiado sirio de 19 años.
A menos de 24 horas de que abran los colegios electorales en el país centroeuropeo, Scholz seguía mostrando su desconfianza en que las encuestas que lo ponen en un tercer puesto. «Creo en una victoria. Estoy convencido de que muchos no decidirán su voto hasta el último momento». El canciller aspira a una remontada con la ayuda de votantes indecisos, pero a estas alturas ya solo una improbable sorpresa le podría llevar a la victoria.
«Mañana se decide cómo siguen las cosas en Alemania. Necesitamos un fuerte mandato para el Partido Socialdemócrata (SPD) en Alemania», dijo ya durante el acto en una sala de Potsdam, en el estado federado de Brandeburgo, que envuelve Berlín. Según las encuestas, Scholz recibirá mañana el apoyo de un 15 % del electorado, similar al que se le atribuía a los socialdemócratas en el verano de 2021, en los meses previos a las anteriores elecciones generales alemanas. Entonces, sin embargo, el SPD logró en pocas semanas subir de un 15,4 % a un 25,7 %, en una inesperada remontada que devolvió al SPD la Cancillería Federal tras dieciséis años de gobierno de la conservadora Angela Merkel. Ahora debería repetirse la misma remontada para que el canciller mantenga firme su posición.
Una legislatura marcada por Ucrania
Como canciller, Scholz fue responsable de organizar la última etapa de la lucha contra la pandemia pero, desde el 27 de febrero de 2022, el mandato del tripartito formado por el SPD, Los Verdes y liberales del FDP, tuvo que adaptar su labor de gobierno a la guerra de Rusia en Ucrania. La guerra fue uno de los temas que abordó Scholz en una breve intervención en Potsdam antes de someterse a las preguntas del público.
«Esta guerra tiene que terminar, pero Ucrania tiene que sobrevivir como nación soberana», afirmó. «Ucrania tiene que decidir por sí misma su futuro, tiene un presidente elegido democráticamente. Tenemos que garantizar que (Ucrania) siga siendo gobernada democráticamente y no por esclavos de Moscú», agregó.
Las repercusiones económicas de la guerra -con la inflación derivada de ella y el aumento de los precios de la energía- fueron nefastas para la popularidad de Scholz. En la campaña electoral, la imagen de Scholz apenas ha mejorado, porque «los votantes no sólo votan por cómo se ha desenvuelto estos días atrás, sino en función de la labor del Gobierno», dijo a EFE Heiko Giebler, politólogo de la Universidad Libre de Berlín.
«Para Scholz ha sido imposible salir de la negatividad que le rodea», agregó. Sin embargo, en el acto de Potsdam, Scholz evitó toda impresión de ser un hombre en retirada y eso se vio al ser preguntado si, en caso de que formara parte del próximo Gobierno procuraría un fortalecimiento de la Unión Europea (UE). «Voy a encabezar el próximo Gobierno y eso me permite prometerlo con más énfasis», respondió.
La ultraderecha avanza
Aparte de Ucrania, en las preguntas del público fueron apareciendo otros temas como la estabilidad de las pensiones, la transformación energética y el auge de la ultraderecha. La Alternativa para Alemania (AfD), que con toda probabilidad será la segunda fuerza más votada el domingo por detrás de los conservadores de la Unión Cristianodemócrata, no se debe en parte a errores de su Gobierno.
El socialdemócrata admitió que se habían cometido errores, ante todo al no haber llegado a un acuerdo entre los socios de coalición sobre la financiación de la ayuda a Ucrania. Pero la razón Scholz la ve en otra parte. «Este resultado tiene menos que ver con lo que pasa en Alemania que con problemas estructurales que tenemos en Europa», dijo, y aludió al ascenso de la ultraderecha en otros países. «La inseguridad ha aumentado y en tiempos de inseguridad partidos como AfD, prometen solucionar los problemas dividiendo a la gente. No debemos permitirlo», dijo
Merz ya celebra su previsible victoria: «En 26 horas la coalición de Scholz es el pasado»
En el último acto de campaña en la ciudad sureña de Múnich, el líder de la Unión Cristianodemócrata (CDU) se mostró triunfante rodeado del líder del hermano partido Unión Socialcristiana de Baviera, Markus Söder, y simpatizantes comían bretzel en una de las tradicionales cervecerías de la capital bávara. «Faltan poco menos de 26 horas para que el semáforo sea por fin historia en Alemania», dijo entre aplausos el político conservador en alusión a los colores del tripartito que formó la coalición de Gobierno hasta noviembre pasado, los socialdemócratas (rojo), los liberales (amarillo) y los ecologistas (verde).
«Conmigo, Alemania volverá a tener una voz fuerte en la Unión Europea y defenderé nuestros intereses en Europa con Europa», aseguró Merz. El segundo gran tema del líder de la CDU es sacar a Alemania de la recesión y mejorar su posición como nación industrializada, pues ahora «ocupa el último lugar en la UE», aseguró. El candidato a canciller mencionó como tercer asunto el endurecimiento de la política migratoria.
«No formaremos coalición con nadie que no esté dispuesto a cambiar la política económica y la política migratoria de Alemania», reiteró, quien quiso dejar algo muy claro ante «las conversaciones que se celebrarán la semana que viene» sobre posibles coaliciones. «Bajo ningún concepto hablaremos de conversaciones, y mucho menos de negociaciones o incluso de participación en el Gobierno con la AfD. Eso está fuera de toda discusión, no lo haremos», aseguró

