Sarah Ferguson, la exmujer del príncipe Andrés de Inglaterra, visitó a Jeffrey Epstein en dos ocasiones en su oficina, la cual pertenecía a una empresa ficticia que él mismo creó mientras cumplía condena en semilibertad por un delito sexual contra menores.
Taly como recoge el Daily Telegraph, la ex duquesa de York se reunió en dos ocasiones con el pedófilo convicto en la oficina de Palm Beach (Florida) de la empresa ficticia que él creó para conseguir un permiso de trabajo mientras estaba en prisión.
Tras haber sido encarcelado en junio de 2008 por prostituir a una menor, al delincuente sexual se le concedió un programa de reinserción laboral que le permitía salir de su celda hasta 12 horas al día.
Según unos correos a los que ha tenido acceso este diario británico, Ferguson visitó a Epstein en el local dos veces durante ese período. Le envió un mensaje el 4 de abril de 2009 para preguntarle si podía pasar a tomar «una taza de té rápida» durante una escala en Florida, nueve meses después de que Epstein comenzara a cumplir su condena.
En uno de los correos, Ferguson escribe a Epstein en estos términos: «Mi querido, espectacular y especial amigo Jeffrey. Eres una leyenda y estoy muy orgullosa de ti. Gracias por cuidarme tan bien».
Cuando se conocieron los contactos de Sarah Ferguson con Epstein, un portavoz de la exduquesa declaró a la BBC: «La duquesa expresó su arrepentimiento por su relación con Epstein hace muchos años, y como siempre ha sido, sus primeros pensamientos están con sus víctimas».
«Como muchas personas, ella se dejó engañar por sus mentiras. Tan pronto como supo la gravedad de las acusaciones en su contra, no solo cortó todo contacto con él, sino que lo condenó públicamente, hasta el punto de que él la amenazó con demandarla por difamación por vincularlo con la pedofilia», dijo este portavoz.

