El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, dice ahora que el Gobierno ha pedido «respuestas y acciones» a Marruecos por lo ocurrido en la frontera de Ceuta a finales de julio y también ha admitido expresamente que el dispositivo marroquí de control fronterizo «falló». «En los últimos ocho años hemos desarrollado una relación muy positiva con Marruecos. Hemos pedido respuestas y acciones a Marruecos, porque está claro que su mecanismo de control fronterizo falló«, ha asegurado en una entrevista concedida a la CNN desde Nueva York.
La afirmación supone un paso más en el relato que Moncloa ha mantenido desde que se produjo la entrada masiva. Sánchez había evitado hasta ahora cargar directamente contra Rabat y había rechazado que existiesen pruebas para sostener que Marruecos hubiese alentado o permitido deliberadamente la llegada de migrantes a Ceuta. Ahora, sin llegar a atribuir una intencionalidad política a las autoridades marroquíes, sí reconoce de forma explícita que el sistema encargado de contener los cruces no funcionó y que España reclamó explicaciones y medidas a su principal socio en el control de la frontera sur.
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