
A veces, las grandes historias nacen de los gestos más sencillos. En el caso de ROI & CO, todo comenzó en una sobremesa, frente al mar de Arousa, cuando Roi Lojo, cocinero y emprendedor gallego, decidió abrir unas latas antiguas de conservas caseras durante una comida con amigos. Lo que pretendía ser una cata informal, casi un juego, se convirtió en el germen de lo que hoy es considerada una de las marcas más prestigiosas de alta conservería del mundo.
“El proyecto nació en una sobremesa, sí, pero la idea venía de mucho antes”, explica Roi. “Mi familia siempre se dedicó al mar y al mundo de la conserva. Nunca tuvimos fábrica propia, pero sí trabajamos como jornaleros en otras. Es algo que siempre llevé dentro”.
Aquella tarde, el sabor de las conservas sorprendió tanto a los comensales que Roi decidió que merecía la pena ir un paso más allá. “Primero pensamos en hacer una pequeña tirada para consumo propio. Pero a los pocos días, ya había presentado un plan de negocio. Tenía claro que si lo hacíamos, debía ser para todo el mundo”, recuerda.
Un sector por reinventar: del alimento humilde al lujo gastronómico
Para Lojo, el mundo de la conserva necesitaba una revolución. “Durante mucho tiempo se ha asociado a lo barato, a lo que sobra o se guarda para más tarde. Y eso me chocaba, porque en realidad los productos del mar son de altísima calidad. ¿Por qué no convertir esa tradición en algo sofisticado, en algo aspiracional?”
Ahí nació el lema de ROI & CO: alta conservería. Una expresión que, en palabras del propio fundador, “marca la línea entre tradición y lujo. La tradición es la base, lo que nos da valor. El lujo es todo lo demás: el cuidado, el detalle, el proceso meticuloso, la presentación impecable”.
Con esa filosofía en mente, ROI & CO se fundó oficialmente en 2020, de la mano de Roi y otros socios clave: el abogado Enrique León, el exfutbolista Aitor Ocio, el empresario David Lecanda (alma del grupo Pimiento Verde y El Gran Asador Lecanda), y el creativo Aitor Molina, uno de los nombres más influyentes del panorama actual.
Conservas hechas a mano y sin maquinaria industrial
Uno de los pilares del proyecto es el respeto absoluto por los métodos artesanales. En la conservera de ROI & CO no hay maquinaria industrial. “Solo usamos lo justo y necesario, como la cerradora de latas. Pero cocinamos en una cocina como la de un restaurante. No hay túneles de cocción ni producción masiva”, explica Roi. “Hacemos pequeñas tiradas, muy cuidadas, y eso se nota en cada lata”.
Desde la selección del producto en la lonja hasta el empaquetado final, cada fase del proceso se ejecuta con precisión y mimo. “El pescado lo compramos por la mañana, y se enlata ese mismo día. Nunca sacamos un producto al mercado sin al menos un mes de guarda, para que la conserva se asiente y llegue en su mejor punto al consumidor”.
El mar de Arousa, la gran despensa
La ubicación de la conservera no es casual: la Isla de Arousa, en Galicia, es una de las zonas más ricas del mundo en biodiversidad marina. Y eso se refleja en la calidad de sus productos.
“El mar lo es todo para nosotros. Solo trabajamos con lo que el mar nos da. Nuestra producción está limitada por naturaleza”, afirma Roi. “Y colaboramos directamente con la cofradía de pescadores de A Illa de Arousa. Son ellos los que nos traen las piezas. Sabemos de dónde viene cada ejemplar, su momento de captura, su calidad exacta”.
Esa apuesta por el origen y la cercanía es clave. De hecho, cada lata de ROI & CO lleva impresa la coordenada exacta del punto de captura. “No usamos rangos como ‘de 8 a 12 mejillones’. Nosotros decimos cuántos hay, uno por uno. Porque cada detalle cuenta. Eso también es lujo”, señala.
Blockchain y trazabilidad: pioneros en transparencia
Uno de los aspectos que ha situado a ROI & CO como referente en innovación es su apuesta por la tecnología blockchain. Gracias a ella, el consumidor puede comprobar, con total transparencia, el origen exacto de cada producto, su fecha de captura y de elaboración. Es la única conservera del mundo que ofrece ese nivel de trazabilidad.
“La gente quiere saber qué come. Quiere poder confiar. Y nosotros lo hacemos posible. Creemos que el lujo no es solo la calidad del producto, sino también la confianza, la historia, la autenticidad que hay detrás”, apunta Roi.
En un mundo cada vez más exigente, con el impacto medioambiental de lo que consumimos, ROI & CO también marca la diferencia con un enfoque integral de sostenibilidad. “No es un discurso bonito, es un compromiso real”, subraya Lojo.
Sus estuches son completamente desmontables y reciclables, fabricados con materiales de proximidad y sin colas ni adhesivos contaminantes. Las tintas de impresión son ecológicas y, lo más importante, los barnices interiores de las latas están libres de bisfenol A, evitando microplásticos y garantizando seguridad alimentaria.
“No queremos que nuestro producto dañe el entorno del que procede. Así de simple”, afirma con contundencia.
El mejillón, la conserva más emocional
Cuando se le pregunta por su conserva favorita, Roi no duda: el mejillón. “Es lo que me crio. Tengo recuerdos de infancia vinculados al sabor del mejillón en escabeche. Es algo que me emociona, que tira de la memoria”.
Esa conexión emocional con el producto es otro de los motores del proyecto. “No estamos haciendo solo latas. Estamos conservando sabores, paisajes, historias. Queremos que cuando alguien abra una lata de ROI & CO, sienta que está probando un trozo del mar de Galicia”.
Una marca con vocación internacional
Pese a su juventud, ROI & CO ya ha llamado la atención de grandes mercados internacionales. “Nuestra expansión pasa por abrirnos a nuevos territorios, como Estados Unidos, donde ya estamos en conversaciones avanzadas”, explica Roi.
Eso sí, aclara que su modelo de negocio no pasa por hacer más cantidad de lo mismo, sino por ampliar el catálogo. “No queremos crecer produciendo miles de latas iguales. Preferimos desarrollar nuevas referencias, nuevas recetas, nuevas formas de conservar el mar”.
La firma cuenta actualmente con dos líneas principales:
Silver, una gama selecta con productos como almejas, navajas, mejillones, pulpo o sardinillas.
Hors Categorie, que reúne piezas excepcionales, como ostras, zamburiñas o almejas de gran calibre, con un packaging que recuerda a la alta joyería.
ROI & CO: más que una marca, un proyecto de vida
Para Roi, ROI & CO es mucho más que una empresa. “Es mi proyecto de vida. Donde me veo dentro de unos años. Tenemos otros negocios, sí, pero este es el que me representa, el que siento como mío”.
“Es como el primer hijo. No lo quieres soltar. Y te da una sensación muy potente de haber conseguido algo, de estar donde quieres estar”, confiesa.
Con solo unos años de trayectoria, ROI & CO ha logrado posicionarse como una firma referente de la alta gastronomía del mar, combinando artesanía, innovación, sostenibilidad y un diseño cuidado hasta el extremo. Pero, sobre todo, ha conseguido lo más difícil: hacer que una conserva emocione.
Como dice uno de sus socios, Enrique León, “la mayoría de la gente no puede comprarse un yate, pero sí una lata de ROI & CO. La gastronomía es el lujo más democrático que existe”.
Y quizá por eso, como esa primera tarde en Punta Cabalo, cada lata sigue sabiendo un poco a sobremesa entre amigos. A mar gallego. A casa.

