Quiénes están detrás de los buenos y económicos vinos que se venden los Santo Domingo en sus D1

Quiénes están detrás de los buenos y económicos vinos que se venden los Santo Domingo en sus D1

En una tienda D1, una botella de vino puede aparecer entre el arroz, las galletas, el café y los productos de aseo. Algunas veces cuesta menos de $30.000 y, a simple vista, parece una referencia más dentro de la amplia oferta de una cadena de descuento.

Basta con darle la vuelta a la botella para descubrir una historia que va más allá.

Algunas de esas etiquetas vienen de Mendoza, otras de Burdeos, Rioja, el Véneto, el Valle de Cachapoal o la región de Lisboa, regiones reconocidas a nivel mundial por su producción vinícolas. 

Detrás de ellas aparecen familias que llevan generaciones haciendo vino, grandes grupos internacionales y casas que se dedican a seleccionar, embotellar y comercializar referencias para distintos mercados.

Es el otro lado de la estrategia de vinos de Tiendas D1. La cadena no se ha limitado a poner botellas económicas en sus góndolas: construyó un portafolio que recorre Chile, Argentina, Portugal, Italia, Francia y España, con referencias que en algunos casos tienen detrás bodegas centenarias y denominaciones de origen reconocidas.

La operación está en manos de Koba Colombia, la sociedad que opera D1. De acuerdo con cifras de comercio exterior recopiladas por SICEX para 2020-2026, Koba acumuló US$116,11 millones FOB en importaciones de vino, equivalentes al 23,8 % del valor total importado por Colombia en ese periodo.

La pregunta entonces cambia: ¿quién fabrica los vinos que los colombianos encuentran en D1?

De Chile a Portugal: las primeras grandes apuestas

Una de las etiquetas que abrió camino es Quinta Las Cabras, producida en Chile por Viña La Rosa.

La historia de esta casa se remonta a 1824 y está ligada a la familia Ossa. Sus viñedos e instalaciones se encuentran en Las Cabras, en el Valle de Cachapoal, una zona vitivinícola de la Región de O’Higgins.

Viñedo de Viña de la Rosa

Para D1, la casa chilena aparece detrás de diferentes variedades de uva, conocidas también como cepas: Cabernet Sauvignon, Carmenère, Sauvignon Blanc, Rosé, vinos Reserva y un espumante Chardonnay Brut.

La importancia de Quinta Las Cabras dentro del portafolio está en que permite ofrecer un vino procedente de una región reconocida de Chile sin llevar al consumidor a las franjas de precio habituales de una tienda especializada; es decir de $50.000 en adelante.

Y después llegó Portugal con sus vinos de tapa rosca en vez de corcho

Pinta Negra es elaborado por AdegaMãe, una bodega creada en 2011 por la familia Alves, vinculada al Grupo Riberalves. La compañía levantó su proyecto vitivinícola en Torres Vedras, en la región de Lisboa, muy cerca de la influencia del Atlántico.

El resultado es un vino diferente al perfil que durante años dominó la oferta de entrada en Colombia. En D1 se encuentra Pinta Negra Tinto y Blanco, además de un formato que llama particularmente la atención: el Bag-in-Box de tres litros, equivalente a cuatro botellas tradicionales.

Viñedos de AdegaMãe

La propia estrategia de este formato dice mucho de lo que busca la cadena: más producto, facilidad de almacenamiento y una presentación distinta a la botella convencional.

Según la información recopilada para el portafolio de Koba, Pinta Negra ya supera 1,5 millones de unidades comercializadas en Colombia. Salud.

Mendoza: Zuccardi, Peñaflor y el vino argentino

Argentina ocupa otro lugar importante en esta historia, especialmente por el peso que tiene Mendoza en la cultura vinícola colombiana.

Uno de los nombres detrás de D1 es Bodega Santa Julia, perteneciente a la Familia Zuccardi. La familia plantó su primer viñedo en Mendoza en 1963 y desde entonces ha construido una de las trayectorias más reconocidas de la vitivinicultura argentina.

De esa casa llega Compadre Gran Malbec, una referencia elaborada con la variedad que se convirtió en una de las cartas de presentación de Argentina ante el mundo.

La presencia argentina no termina allí. En las góndolas también aparece San Telmo Malbec, procedente de Bodega San Telmo y vinculado al Grupo Peñaflor, uno de los grandes actores de la industria de bebidas argentina.

También está Los Ríos, otra propuesta mendocina con Chardonnay y Rosé de Malbec y Syrah.

De esta manera, una misma tienda de descuento puede reunir vinos de distintos productores argentinos, desde una referencia de Malbec hasta opciones blancas y rosadas, con precios que en el portafolio analizado se mueven aproximadamente entre $16.950 y $26.950.

Viñedo de Los Ríos

La llegada de la gran Italia: tintos, Lambrusco y Prosecco

La expansión del portafolio llevó a D1 hasta Italia.

Una de las casas que aparece es M.G.M. Mondo del Vino, compañía fundada en 1991 en Piamonte y hoy integrada al grupo Argea. De allí, llegan referencias como Mànnara Rosso Puglia y vinos de Sicilia, además de Don Vito, un Lambrusco disponible en versiones Rosso y Rosato.

El vino italiano de D1 tiene también una cara asociada a los brindis.

Es Torresella Prosecco DOC Extra Dry, producido por Cantina Torresella, vinculada a Santa Margherita Gruppo Vinicolo.

Santa Margherita lleva décadas ligada al desarrollo del Prosecco y señala que su relación con la zona de Conegliano-Valdobbiadene comenzó en 1952, cuando Gaetano Marzotto apostó por el potencial de este vino espumoso.

El Prosecco se produce con la uva Glera y terminó convirtiéndose en uno de los grandes símbolos del vino italiano contemporáneo.

En el caso de D1, esa tradición aparece condensada en una botella que, de acuerdo con el portafolio analizado, se comercializa alrededor de los $34.950.

Así, la oferta italiana de la cadena cubre varios momentos de consumo: un tinto como Mànnara, un Lambrusco como Don Vito y un espumoso como Torresella.

Francia: una botella de Burdeos por menos de $30.000

La ruta europea no estaría completa sin Francia.

En D1 aparece Maison 1982, un tinto francés elaborado y comercializado por MT Vins, una casa establecida en Artigues-près-Bordeaux.

Aquí hay una diferencia importante frente a otros nombres del portafolio. MT Vins no es simplemente una bodega tradicional: es una casa negociadora de vinos que trabaja directamente con productores de Burdeos y otras regiones francesas. 

La compañía fue establecida en 1982 y actualmente comercializa más de 90 propiedades en su catálogo permanente, desde pequeños châteaux hasta Grands Crus Classés. También reporta más de dos millones de botellas vendidas al año y actividad internacional en más de 30 países.

Maison 1982 aparece registrada como marca de MT Vins desde 2020.

La referencia que llegó a Colombia es un corte de Merlot y Cabernet Sauvignon, dos de las variedades asociadas al estilo bordelés.

El atractivo para D1 está precisamente en llevar el nombre de Francia y la referencia de Burdeos a una franja de precio mucho más accesible. En el portafolio analizado, Maison 1982 se ubica alrededor de los $26.950.

Rioja también cabe en la góndola de D1

España completa el recorrido europeo con Viña Amate Tempranillo, procedente de Viñedos de Aldeanueva, en Aldeanueva de Ebro, dentro de Rioja Oriental.

La cooperativa nació a partir de un grupo de agricultores que se organizó, entre 1955 y 1956, para enfrentar el poder de los compradores que tenían frente a ellos los pequeños viticultores de la zona. Con los años amplió sus instalaciones, incorporó nuevos socios y comenzó a embotellar sus propios vinos.

Hoy su escala es considerable. Información del Gobierno de La Rioja describe a Viñedos de Aldeanueva como una de las grandes cooperativas de la región, con alrededor de 3.000 hectáreas de viñedo y más de 800 asociados.

De allí sale Viña Amate, un Tempranillo 100 %, referencia joven de la Denominación de Origen Calificada Rioja.

En D1, la botella se mueve aproximadamente entre $21.950 y $23.900, dependiendo del momento y el establecimiento.

La presencia de Rioja tampoco se ha limitado a una sola etiqueta. El portafolio documentado señala que D1 ha llevado en temporadas especiales otras referencias de casas riojanas, entre ellas Faustino Rivero Ulecia, del Grupo Marqués del Atrio.

El vino barato empieza mucho antes de llegar a la tienda

La diversidad en la oferta de vinos en Colombia sería difícil de sostener si D1 funcionara como un supermercado tradicional, comprando pequeñas cantidades a diferentes intermediarios.

Ahí aparece la segunda parte de la historia.

El modelo de D1 se basa en comprar grandes volúmenes y reducir intermediaciones. En el caso del vino, esto significa negociar directamente con productores o casas especializadas en los países de origen, consolidar mercancía y trasladarla a Colombia por vía marítima.

Una botella puede comenzar su recorrido en un viñedo de Mendoza, un centro de embotellado italiano, una casa de Burdeos o una bodega de Rioja y terminar, después del transporte internacional, la nacionalización y la distribución, en una tienda de un municipio colombiano donde probablemente no exista una vinoteca especializada. 

De allí puede pasar directamente a la mesa de una familia, a una cena improvisada o a la nevera de una casa cualquiera: vinos que, sin solemnidad ni precios de lujo, terminan haciendo parte de la vida cotidiana de los colombianos.

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