¡Qué espectáculo! | Opinión de Diego Carcedo sobre la rueda de prensa de Leire Díez

¡Qué espectáculo! | Opinión de Diego Carcedo sobre la rueda de prensa de Leire Díez

Ya no hace falta ver la televisión pública ni seguir de cerca los debates en el Congreso para sentir tanta vergüenza ajena. El espectáculo que ofreció una conferencia de prensa en Madrid convocada por una tal Leire Díez, recién incorporada a la historia de la corrupción política nacional, ha sido de verdadera aurora boreal. Para empezar, la primera conclusión que cabe hacerse, aprovechando que los periodistas asistentes no podían hacer preguntas, es que actualmente ya puede convocar una conferencia de prensa cualquiera.

Bien es verdad que Leire Díez, que argumenta ser periodista de investigación, pero sin revelar para que medio trabaja, ha cobrado cierto interés político —en medio de las tensiones que sacuden al Gobierno— por las sospechas que han despertado algunas de sus extrañas actividades perturbadoras de la verdad, intentando siempre mezclar verdades y mentiras contra la UCO y otras instituciones que todavía se mantienen ajenas a lo que la calle describe como “el escándalo nuestro de cada día”

La señora Díez aseguró que era militante del PSOE que había causado baja temporal y que era periodista y socialista, aunque no trabajaba para el partido, como se venía sospechando cuando trascendieron algunas de sus iniciativas calificadas desde la experiencia como labores de fontanería política. Todo extraño, una conferencia de prensa, en la que había anticipado que no habría preguntas —algo que debería ser un motivo profesional para no asistir— con la interrupción del acusado comisionista Víctor de Aldama, uno de los implicados implicado en trama de corrupción encabezada por el ex ministro José Luís Ábalos.

Las declaraciones de la señora Diez, que dicho sea de paso no decía nada nuevo de lo que ya se sabía, enseguida se perdieron en el barullo que entre tanto se incrementó con la intervención a gritos

y enarbolando los puños de Pérez Doiset, ya conocido en los tribunales, que se enfrentó con Aldama en una refriega violenta que sólo las fuerzas de seguridad consiguieron frenar. Las imágenes de los incidentes, enseguida se convirtieron en un espectáculo bochornoso difundido por las televisiones europeas ¡Qué espectáculo, sí! y entre tanto millones de turistas extranjeros preparan las maletas para venir a bañarse a nuestras playas.

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