La psicología se ha colado este martes en el hemiciclo del Congreso durante la sesión de control al Gobierno de este martes. El líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, preguntó al presidente, Pedro Sánchez, si cesará al fiscal general del estado, que este lunes fue procesado por un supuesto delito de revelación de secretos, así como si avala a su número tres, Santos Cerdán, quien «ha vuelto a salir en los papeles de la UCO».
«Esto está estudiado en psicología lo que usted hace, se llama acción en espejo, y es reprochar al contrario lo que uno hace y el otro no», le ha respondido el presidente del Gobierno.
Tras los aplausos de su bancada, Sánchez ha proseguido: «El señor Feijóo dice que soy un capo, con el álbum de fotos que tiene» (en referencia a una imagen del pasado en el que el entonces presidente gallego montaba en un barco con un presunto narcotraficante). El señor Feijóo habla de corrupción cuando se puso al frente del Partido Popular para tapar la corrupción de la señora Ayuso. El señor Feijóo habla de falta de democracia, y lleva dos años sin reconocer el resultado electoral de las últimas elecciones generales. Y el señor Feijóo habla de desgobierno y ayer va con el señor Mazón y le dice ‘buen trabajo. Carlos, buen trabajo’ y eso no es solo faltar a la verdad, es faltar al respeto a las víctimas de la DANA. Usted lo que hace es un selfi cuando hace esa acción en espejo».
Acción en espejo, efectivamente, es un concepto de la psicología que sugiere que aspectos de la propia personalidad que no se han aceptado o reconocido, cuando los vemos en los demás, nos provocan una reacción automática de rechazo.
La «teoría del espejo» se refiere a la idea, tanto en psicología como en otras áreas, de que nuestras interacciones con los demás y el mundo a menudo reflejan aspectos de nosotros mismos, ya sean virtudes, defectos u otros aspectos de personalidad.

