La ola de calor ha terminado y las temperaturas han descendido, pero los incendios siguen sin dar un respiro. Y no solo en España, Portugal también está siendo arrasada por las llamas. De acuerdo con el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS), el fuego ha quemado unas 278.000 hectáreas desde principio de año, lo que supone un 3% del territorio luso.
Actualmente, solo hay un gran incendio "significativo" en Portugal, aunque permanecen activos unos 34 focos de menor intensidad, según la Autoridad Nacional de Emergencias y Protección Civil (ANEPC) portuguesa. Este gran fuego, con dos frentes activos, fue originado el pasadon 13 de agosto en el municipio de Arganil -perteneciente al distrito de Coimbra- y se ha extendido por varios municipios. Un dispositivo de 492 vehículos, 1.462 efectivos y 15 medios aéreos se ha desplegado en la zona para combatir las llamas.
Desde la ANEPC informan de que otros fuegos "significativos" han sido controlados, el último el de Castro Daire -en el distrito de Viseu- esta madrugada. Los bomberos también han conseguido dominar el incendio de Figueira de Castelo Rodrigo, en la región de Serra da Estrela -el parque natural más grande del país- y cercano a Salamanca. Un centenar de efectivos y 36 vehículos continúan en la zona para evitar la reactivación y propagación de las llamas.
Según la página web de la ANEPC, este sábado 23 de agosto hay 37 focos donde las autoridades lusas están trabajando, incluidos los fuegos ya extintos y sin peligro de propagación. Por todo Portugal se han desplegado 2.437 efectivos, 766 medios terrestres y 23 medios aéreos. Los incendios del verano han calcinado más de 60.000 hectáreas, de acuerdo con Protección Civil.
Tal y como ocurre en España, varias personas han sido detenidos por presuntamente provocar los fuegos. El pasado 19 de agosto, un hombre de 39 años era detenido por iniciar múltiples focos este mes en la Serra de Todo Mundo, a 80 kilómetros por el norte de Lisboa. Se investiga al arrestado por ser el supuesto autor de ocho delitos de incendios forestales entre el 6 y 12 de agosto.
También han sido detenidas hasta cuatro personas más sospechosas de haber originado un incendio. A un hombre de 29 años se le señala por, supuestamente, empezar dos fuegos en el municipio de Moimenta da Beira (distrito de Viseu) el 16 y 18 de agosto. Una mujer ha sido acusada de provocar un incendio rural en el municipio de Vila Real el pasado 18 de agosto.
La Policía Judicial ha detenido asimismo a dos jóvenes de 20 y 23 años por ser los presuntos autores de las llamas en Lousã (distrito de Coimbra) este lunes 18. Según las autoridades, los acusados usaron un mechero para prender fuego. Además, la policía destaca que se trata de una zona rural próxima a viviendas y compuesta por una "densa vegetación espontánea", como arbustos y hierbas. Ese día se registraron condiciones de riesgo "máximo" de incendios debido a las temperaturas elevadas y los relativamente bajos niveles de humedad.
Cuatro muertes en los incendios de Portugal
Por desgracia, la ola de incendios en Portugal ha acabado con la vida de cuatro personas. El último fallecido ha sido un hombre de 45 años que trabajaba de operario para una empresa dedicada a combatir incendios. El hombre fue ingresado en el hospital con heridas en el 75% de su cuerpo, tras estar luchando contra las llamas en el municipio de Sabugal, ubicado en el distrito de Guarda y próximo a la provincia española de Salamanca.
La tercera muerte ocurrió el pasado martes 19 de agosto. Un hombre de 75 años falleció al caerse de la máquina agrícola que conducía mientras luchaba como voluntario por extinguir el fuego en el municipio de Mirandela (distrito de Bragança). Estos dos hombres se suman al civil fallecido el 15 de agosto, también mientras, como voluntario, ayudaba a paliar las llamas, y un bombero que sufrió un accidente de tráfico el domingo 17.
Además, otro bombero se encuentra en estado crítico tras resultar herido en las tareas de extinción.

