Origen de los amasijos tradición que acompaña a los colombianos en Navidad

Origen de los amasijos tradición que acompaña a los colombianos en Navidad

Fenalco señala además que el interés por productos artesanales aumenta cada diciembre. La organización indica que la demanda de panadería tradicional crece hasta un 35% en este periodo, lo que evidencia que incluso las generaciones jóvenes mantienen cercanía con estas recetas.

En este contexto, Liliana García, directora de la Escuela de Gastronomía y Turismo de LCI Bogotá, destaca que “los amasijos conectan la mesa familiar con la memoria campesina; son un puente entre el territorio, la tradición y el afecto”.

Para la experta, estas preparaciones consolidan una estética culinaria que diferencia las celebraciones andinas de otros territorios del país. 

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¿Cuál es el origen de los amasijos en Colombia?

Estas preparaciones provienen directamente de tradiciones indígenas y campesinas, vinculadas con la molienda manual, los hornos de leña y los fogones de barro.  

Desde este entorno surgieron alimentos como la arepa, el envuelto, el pastel, la almojábana, el pandebono, el pandeyuca y el buñuelo, todos elaborados inicialmente como formas prácticas de transformar productos locales y prolongar su vida útil. 

Aunque en las ciudades estos procesos se han adaptado a nuevas herramientas y harinas precocidas, los referentes tradicionales continúan inspirando a quienes buscan conservar técnicas antiguas.  

La experta señala que uno de los desafíos actuales de la gastronomía consiste en que la innovación no implique abandono de los métodos ancestrales. En sus palabras, las nuevas propuestas deben integrar texturas contemporáneas “sin alterar la esencia del alimento”. 

En esa misma línea, García también afirma que “cada amasijo sostiene la economía de comunidades campesinas, promueve el uso de ingredientes locales y mantiene vivas narrativas culinarias que han sostenido nuestra identidad durante siglos”. 

¿Por qué los amasijos tienen un papel tan importante en las celebraciones navideñas? 

La Navidad colombiana incorpora una serie de prácticas culinarias que, más allá del sabor, representan continuidad cultural. 

Durante las novenas, el Día de Velitas y la Nochebuena, los hogares acostumbran preparar o adquirir amasijos que acompañan bebidas calientes, encuentros familiares y celebraciones comunitarias. 

La presencia de maíz criollo, cuajada, panela o manteca en estas recetas recuerda ciclos agrícolas, saberes heredados y experiencias compartidas. Para muchas familias, preparar estos alimentos es parte del ritual que marca el inicio y el cierre del año.  

Por ello, su consumo en diciembre mantiene un vínculo con prácticas campesinas que aún hoy hacen parte de la vida cotidiana en distintas regiones. 

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