De interés: Oración a Santa Marta para que regrese su ser amado sin recurrir a chamanes
¿Por qué la Virgen de la Merced es la patrona de los presos y qué se le pide?
La Virgen de la Merced es considerada la patrona de los presos debido a su asociación histórica con la liberación de los cautivos.
Desde la fundación de la Orden de la Merced, sus miembros se dedicaron a rescatar a cristianos que habían sido capturados y esclavizados, llegando incluso a ofrecerse como rehenes para garantizar la libertad de otros.
En Colombia, esta devoción se ha mantenido viva, especialmente en los centros penitenciarios, donde se hacen actos culturales, deportivos y religiosos en honor a la Virgen de las Mercedes.
Los presos y sus familias le piden intercesión para obtener libertad, justicia y esperanza en medio de su situación.
¿Cuándo se celebra el Día de la Virgen de la Merced?
El Día de la Virgen de la Merced se celebra cada 24 de septiembre. En el país, esta fecha coincide con el Día del Preso, y en los establecimientos penitenciarios se llevan a cabo diversas actividades para conmemorarla, incluyendo eucaristías, eventos culturales y momentos de oración.
La Conferencia Episcopal de Colombia también promueve la realización de novenas y jornadas de oración por las personas privadas de la libertad y sus familias en esta fecha.
Oración a la Virgen de la Merced para solicitar un favor urgente
«Oh Virgen de la Merced, madre de misericordia y esperanza, acudo a usted en este momento de necesidad.
Con humildad y fe, le ruego que escuche mi súplica y me conceda el favor que tanto anhelo: (aquí se menciona el favor urgente que se desea obtener).
Usted, que ha sido consuelo de los afligidos y liberadora de los cautivos, interceda ante su hijo para que mi petición sea escuchada y atendida. Confío en su bondad infinita y en su poder de intercesión.
Le agradezco, Virgen de las Mercedes, por su constante protección y por estar siempre dispuesta a socorrer a quienes la invocan con fe. Prometo honrarla y difundir su devoción, siendo testimonio de su amor y misericordia. Amén.»

