Un operativo de la Policía en Bogotá permitió la captura de 23 presuntos integrantes de la banda criminal ‘El Mesa’, señalada de operar en la capital y municipios aledaños. Sin embargo, el resultado dejó un sabor agridulce para las autoridades, ya que el máximo cabecilla de la organización continúa en libertad.
El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, se refirió a la situación y cuestionó la efectividad de la lucha contra la criminalidad en estos casos.
“Así es muy jodido luchar contra la delincuencia en el país”, afirmó el mandatario este lunes, al destacar la paradoja de haber desarticulado parte de la estructura criminal mientras su principal líder permanece libre por su condición de vocero de paz.
De acuerdo con las autoridades, los capturados hacen parte de una organización originaria de Bello, que extendió sus operaciones a la capital, especialmente en la localidad de Suba, así como en el vecino municipio de Soacha.
Las investigaciones indican que este grupo delincuencial estaría involucrado en actividades como tráfico de estupefacientes, sicariato, extorsión y desplazamiento forzado.
Aunque el operativo representa un golpe importante contra la estructura de ‘El Mesa’, la situación de su máximo cabecilla vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre los alcances de los procesos de paz y su impacto en la seguridad urbana.

