Las reglas han cambiado. Centenares de cámaras grababan una intervención en un campus universitario de Utah el pasado 10 de septiembre y, en directo, esos objetivos capturaron un sangriento asesinato a plena luz del día. Las reglas han cambiado porque esas imágenes dieron la vuelta al mundo al instante y, después, los mensajes condenando el crimen se entrelazaban con quienes lo celebraban. La violencia política está instalada en Estados Unidos, y el debate sobre el derecho a portar armas vuelve a salir a la palestra.
Hay un factor clave para entender la cultura armamentística en Estados Unidos. La Segunda Enmienda de su Constitución señala que los ciudadanos tienen el derecho a poseer y portar armas. De hecho, para los fundadores de la misma era algo vital para preservar la libertad de la población, por lo que este derecho es previo a la Carta Magna del país.
En concreto, el texto reza que "siendo necesaria una milicia bien organizada para la seguridad de un Estado libre, no se violará el derecho del pueblo a poseer y portar armas". Este derecho sí tiene límites y se deben cumplir ciertos requisitos, aunque se trate de una norma mucho más laxa que en la mayoría de países a nivel global. Por ello, ¿es verosímil plantear un cambio de la Constitución para restringir el uso de las armas de fuego en el país norteamericano?
"No, al contrario, no la van a tocar y todo se encamina hacia una mayor permisividad. Hace unos dos años, el Supremo dictó una sentencia permitiendo que la gente puede llevar armas en la ciudad de Nueva York, en ciertas áreas donde antes estaban prohibidas", explica a Vozpópuli el estadounidense Adam Dubin, experto en Derecho Internacional y Relaciones Internacionales de la Universidad Pontificia Comillas (ICADE).
Así, el hecho de que este derecho sea la Segunda Enmienda "complica" que se puedan realizar cambios para limitar la ley. "Lo que sí sabemos es que el Supremo no puede restringir completamente la compra de armas", indica para asegurar que, aunque no es "un derecho absoluto", según Dubin, "se tiene que regular en el Congreso y es el Supremo el que debe interpretar la enmienda". "Si la Corte es más conservadora -como ocurre en la actualidad-, habrá mayor liberalización", añade.
Más de 10.000 muertos y 19.000 heridos por armas de fuego
Más de 10.000 personas han muerto en el país y casi 19.000 han resultado heridos por armas de fuego en lo que va de año. Además, un crudo letrero se puede leer al entrar en la página web de 'publichealth': "Alguien se suicida con un arma cada 19 minutos". La escalada de violencia y polarización vuelve a azotar el territorio y los tiroteos se suceden en EEUU de forma habitual. En 2024 se registraron 16.725 muertes, 31.646 heridos y 503 tiroteos considerados masivos -un mínimo de cuatro heridos o muertos por disparos, sin incluir a ningún tirador- , recoge Gun Violence Archive.
El peor dato registrado fue en 2021, cuando la cifra de muertes alcanzó los 21.383 y los 40.626 heridos por armas de fuego. En la última década se han producido más de 400.000 disparos.
IMAGEN: Mapa con los mayores focos de tiroteos en EEUU. Gun Violence Archive.
Además, este mismo año, antes de Kirk, otras personalidades fueron asesinadas con armas de fuego, como la congresista estatal demócrata Melissa Hortman y su esposo a los que mataron a tiros en su casa en lo que las autoridades calatogaron como "un asesinato por motivos políticos". Antes, Brian Thomson, CEO de UnitedHeatlhcare, recibió disparos que le arrebataron la vida en plena calle.
En esa ocasión, la polarización era tal que el principal sospechoso, Luigi Mangione, se convirtió en una estrella y recibió millones de mensajes de apoyo -hasta se vendían camisetas y tazas con su rostro y el mensaje "Free Luigi"- porque entraba en juego la crispación por la delicada situación se los seguros médicos en el país y algunos consideraron el crimen como un acto de justicia.
IMAGEN: Camisetas, pegatinas y taza con la cara de Luigi Mangione. Plataformas ecommerce
"Creo que, en general, la violencia se está normalizando, no solo la violencia política, también la violencia en los colegios o los institutos. La gente está en general más habituada a que esto forma parte de la vida americana", señala Dubin para añadir que confía en que llegará algún momento en el que "la sociedad se cansará y habrá un cambio".
Sin embargo, hay un giro muy determinante para que la violencia política esté creciendo y es que existen multitud de altavoces para proclamar mensajes agresivos, más vías que, por ejemplo, durante los años 60, cuando mataron a Malcom X. Entonces, "no había tanta desinformación y no había redes sociales donde difundirla". "Las redes sociales se han convertido en una herramienta de guerra (…) Hay violencia, hay armas, estamos muy habituados a ello y se ha convertido en una característica de la sociedad americana", continúa.
Los intereses del Partido Republicano y Partido Demócrata: millones en campañas
Un elemento clave para sustentar que aún a día de hoy EEUU siga siendo un país en el que los ciudadanos sigan teniendo derecho a comprar y tener armas, es que los norteamericanos lideren el mundo en posesión civil de armas, con un promedio de 120 por cada 100 habitantes, según informes de 2024, superando por mucho al segundo país en la lista, Yemen. Esta cifra representa el 46% del arsenal civil mundial.
En el país, alrededor de la mitad de los adultos viven con un arma en casa y un tercio tiene una personalmente. Una situación que ha llegado a provocar que en algún momento haya habido más armas que personas. La protección personal encabeza la lista de razones que dan los propietarios de armas para tener una en su domicilio, según el Pew Research Center. El mismo centro afirma que la mayoría de los estadounidenses (61%, dato de 2023) afirma que es demasiado fácil obtener una legalmente en el país.
Una muestra clara de la división y polarización reside en que, según el mismo centro, unos seis de cada diez adultos estadounidenses (58%) están a favor de leyes de armas más estrictas mientras siguen prácticametne empatados en si es más importante proteger el derecho a poseer armas o controlar su posesión.
El "miedo histórico" está arraigado en la sociedad estadounidense e, incluso, el experto de ICADE señala que con la elección de Barack Obama (2009-2017) como presidente del país, se produjo el mayor incremento en la compra de armas de la historia "por miedo a imponerse a los derechos de los ciudadanos".
IMAGEN: Altar a Charlie Kirk. EFE
Pero además de los propios ciudadanos, los partidos poseen intereses que dificultan la posibilidad de un restricción más férrea. La Asociación Nacional del Rifle es una organización estadounidense cuyo fin es la defensa del derecho a poseer armas. "Es un 'lobby' para defender tanto los intereses de los usuarios de armas como personas que las producen. Para asegurarse de que las leyes les permiten seguir fabricando", explica el experto consultado.
El principal motivo por el que esta asociación tiene tanto poder en el país es por la gran cantidad de "dinero que gastan". "Es la organización nacional que más dinero dona. Es un negocio que puede que abogue por la libertad, pero al final es una asociación en la que desde dentro se trata como una empresa y que trata de sacar la mayor rentabilidad", defiende Dubin.
"En Estados Unidos lo llamamos 'donación' porque es transparente, porque todo el mundo lo sabe, tanto para demócratas como para republicanos. Es una corrupción, una corrupción inevitable", asevera para añadir que, "para montar una campaña electoral se necesita mucho dinero para poder competir". "El dinero es al gran obstáculo en una democracia", dice.
Quién puede comprar y tener armas en EEUU
El organismo que controla y regula quiénes pueden tanto vender como adquirir estos artilugios es la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) del territorio. Existe, asimismo, la Ley Nacional de Armas de Fuego, revisada en el año 1986, al mismo tiempo que se establecía la Ley de Control de Armas.
Para regular este tipo de adquisiciones, existe tanto la Ley Federal como la Ley Estatal, con sus diferencias. En el caso de la primera, un individuo puede comprar armas largas como escopetas o rifles al cumplir los 18 años de edad. Para hacerse con armas de fuego de mano o defensa personal deben cumplir los 21.
En el segundo caso, la edad para comprar este tipo de artículos no es la misma en todos los Estados. En algunos como Alaska, Minnesota, Vermont y Maine, esta se rebaja hasta los 16 años. Cabe recordar que en EEUU no se considera a alguien mayor de edad hasta que celebra los 21.
La Ley Estatal establece que es necesaria una verificación de los antecedentes penales y criminales para comprar armas y, además, aquellos que quieran adquirir estos artilugios no pueden ser personas que cumplan con lo siguiente:
Estar condenados por algún crimen que haya sido condenado a cárcel más de un año.
Personas fugitivas de la ley.
Aquellos que cuenten con una orden de restricción por delitos de acoso o amenaza a su pareja, así como a los hijos de su pareja.
Personas acusadas de violencia doméstica.
Aquellos que de forma ilegal utilicen o tengan adicción a cualquier sustancia o droga.
La personas diagnosticadas con problemas mentales y que hayan sido admitidos en una institución para personas con enfermedades de este tipo.
Individuos que hayan sido despedidos de las Fuerzas Armadas con deshonores.
Quienes hayan renunciado a la ciudadanía del país.
Una persona extranjera sin documentación que resida ilegalmente en Estados Unidos.
IMAGEN: Algunos de los requisitos, en el formulario para adquirir la licencia.
Excepciones en estados
Pese a que existen varias leyes federales que regulan y controlan la compra y tenencia de armas, "cada estado tiene el poder de regularlo y hay estados menos restrictivos, como es el caso de Texas, o más restrictos, como Nueva York o California", explica el experto. Así, los distintos territorios cuentan con sus propias limitaciones, algo que la ley federal no puede eliminar. Entre las diferencias más destacadas están:
Solo en ocho estados se exige el registro de un arma: California, Connecticut, Hawái, Maryland, Míchigan, Nueva Jersey, Nueva York y Washington.
En solo 13 estados piden un permiso para comprar un arma: California, Connecticut, Hawái, Maryland, New Jersey, Nueva York, Iowa, Massachussets, Minnesota, Nebraska, Carolina del Norte, North Dakota y Rhode Island.
En cinco estados prohíben cargar un arma de fuego libremente en un sitio público: California, Florida, Illinois, Carolina del Sur, Nueva York y el Distrito de Columbia.

