María José Suárez, Miki Nadal y Karina se sentaron en sus respectivos asientos dentro de «El Congelador» de Congelados, a la espera de descubrir la prueba que Àngel Llàcer les tenía preparada. Antes de arrancar, Miki ya desconfiaba de lo que se avecinaba. «Esto tiene trampa seguro«, adelantó el cómico mientras se colocaba las gafas de protección.
Con las pulsaciones de los tres monitorizadas, Karina fue quien más nervios acumuló desde el primer momento. «Me da susto, no me fío«, reconoció al ver aparecer un carrito con un bebé de muñeco que se acercaba directo hacia ellos. El objetivo del concurso obligaba a los participantes a no moverse pasara lo que pasara.
El muñeco se dirigió primero hacia María José Suárez, que reaccionó apartándose ligeramente. «Quita, quita«, pidió antes de que el bebé le vomitara encima. Después fue el turno de Miki, que aguantó la mirada fija en el muñeco hasta que también recibió el impacto entre las quejas generalizadas. «¡Qué asco!», repitieron los tres a la vez.
Karina, superada por la situación, se negó a tener cualquier contacto con el muñeco: «No lo quiero tocar, Miki, por favor«, suplicó entre gestos de rechazo. El cómico se levantó entonces para intercambiar su sitio con ella y colocarse en primera línea, protegiéndola del siguiente ataque del muñeco mientras ambos permanecían de pie dentro del Congelador.
De pie y frente a Karina, Miki le dedicó unas palabras de apoyo antes del desenlace: «No voy a dejar que te pase nada«, le prometió mientras esperaba el nuevo impacto. El bebé volvió a vomitarle encima, y desde otra sala Silvia Abril no pudo evitar comentar en directo: «¿Se puede ser más buena persona?«.
