«No entiendo cómo pueden dormir tranquilos abusando de los inquilinos»

«No entiendo cómo pueden dormir tranquilos abusando de los inquilinos»

Uno de los mayores problemas de la juventud, o de quienes simplemente quieren mudarse, es el mercado inmobiliario. Con precios cada vez más elevados y la aparición masiva de pisos de alquiler vacacional, conseguir vivienda, ya sea comprada o con renta, se ha convertido en algo casi imposible. Ya sea por los precios elevados o las malas condiciones de las casas, no son pocos los que lamentan la situación actual. 

De hecho, tal es la subida de los alquileres que la mayoría de los españoles se ven obligados a compartir piso para abaratar los gastos. Aunque, en ocasiones hay caseros que prefieren no subir los precios a sus viviendas. Prueba de ello es el caso de David, dueño de un piso en pleno centro de Vigo. «A mi inquilina no le he subido el alquiler ni se lo voy a subir, ya me parece mucha pasta lo que le cobro», comenzó a explicar a través de su perfil de X. 

Como así aseguró, aunque el mercado actual tasa su vivienda por 1.000 euros, debido a su ubicación y las reformas que les ha hecho, él prefiere cobrar 600 euros por las tres habitaciones. «Me envió un mensaje precioso en Navidad, diciéndome que mi piso fue lo mejor que le ha pasado en muchos años. Por ganar 200 euros más no me voy a hacer rico, cubro gastos, sin más. Esta chica tendría que volver a casa de sus padres o vivir en un antro», señaló. 

Y es que, aunque él mismo es dueño de la vivienda, exige una medida para regular la vivienda. «No entiendo a esos caseros que pueden dormir tranquilos abusando de sus inquilinos», finalizó en su publicación de la red social conocida anteriormente como Twitter. Su publicación rápidamente se volvió viral, con casi dos millones de visualizaciones y cientos de interacciones señalando el gran problema de la vivienda. 

Tal fue su repercusión que la propia televisión gallega, TVG, le entrevistó para saber más detalles sobre su opinión respecto al mercado inmobiliario. «Creo que todo el mundo tiene derecho a una vivienda digna. Y esos 400 euros a esta chica que es de la clase obrera le dan para llegar a fin de mes», destacó. 

Y es que no puede llegar a entender cómo hay personas que cobren 500 euros por una habitación. Aunque lo cierto es que también recibió mensajes de odio por su decisión. «La gente está mal de la cabeza. Ojalá nunca tenga problemas en la vivienda«, destacó. 

«Esto es dar voz un poco a la gente que lo está pasando mal con la vivienda. Yo me fui de casa con 23 años y tengo 49. Pagaba, no me acuerdo, 250 euros. Ganaba 1.800 en Citroën. Pues yo vivía bien. Pero si ahora tienes que pagar 1.000 euros de vivienda. ¿Qué haces? Ella es española, pero es negra. Entonces me dijo que pasó muchísimo racismo porque, en cuanto la veían, ya no se lo alquilaban. Yo lo flipo. Racismo»,  finalizó su queja.

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