Moncloa y Roma entran en la batalla por el control de Deoleo

Moncloa y Roma entran en la batalla por el control de Deoleo

El proceso de venta de Deoleo, el fabricante de Carbonell, Hojiblanca o Koipe, se está convirtiendo en una pugna abierta por el liderazgo del sector del aceite de oliva. La pelota está ahora en el tejado de la italiana Coricelli que, a través de su holding con sede en Sevilla Farmers Elite, ha presentado una oferta de 500 millones por la compañía. Como alternativa permanece el gigante cooperativo DCOOP, que facturó el año pasado 1.421 millones de euros, y ofrece por la cotizada 470 millones. Hay un tercer pretendiente, Acesur (La Española y Coosur) que pagaría hasta 460 millones. Tanto el Gobierno español como el italiano se han pronunciado sobre una operación que afecta a un sector estratégico… y han mostrado sus cartas. 

Fuentes del Ministerio de Agricultura han confirmado a La Información Económica su preferencia de cara a que «el posible adquiriente (de Deoleo) fuera una entidad española, en el marco del cuadro legal vigente y el cumplimiento de las condiciones de mercado», como ha avanzado este jueves la agencia EFE. En el departamento de Luis Planas recuerdan que la operación afectará al sector agroalimentario español, como primer productor de aceite de oliva del mundo.  

Las fuentes de Agricultura han abundado en que estarían a favor de «una opción que preserve nuestros intereses industriales», al mismo tiempo que han añadido que «deberían respetarse estrictamente los intereses de nuestros olivicultores».

Hace unos días, fuentes de Moncloa aseguraban a este medio que «el Ejecutivo no entra en operaciones empresariales concretas» y comentaban que eran las empresas las que debían tomar sus decisiones, así como le correspondía a Competencia analizar cualquier movimiento. Sí deslizaban una idea: «El sector agroalimentario y el aceite de oliva son sectores estratégicos para España», concluían. 

«Nosotros no nos vamos a deslocalizar» 

Fuentes de DCOOP, consultadas por este medio, se alegran de la toma de posición del Ministerio de Agricultura y sostienen que «sería malo para el sector oleícola que otro operador terminara en manos no españolas» y recuerdan que España es líder en producción a nivel mundial del conocido como ‘oro verde’. También se preguntan si este debate se produciría en un país como Francia. 

 «Nosotros no nos vamos a deslocalizar», argumentan los interlocutores consultados quienes advierten del riesgo de que prevalezcan «los intereses de un país competidor». Estas fuentes razonan que sería «bueno para el sector que una compañía como Deoleo quedara en manos de los agricultores». Además, estos interlocutores, insisten en que su camino es apostar por la calidad y la trazabilidad, así como por la lucha contra el fraude. Algo que aseguran compartir con los actuales gestores de Deoleo. 

Roma comienza a moverse 

Medios italianos como ‘Italia Oggi’ también han destacado que ejecutivo de Meloni también sigue con interés el proceso de venta de Deoleo, aunque sin pronunciamientos explícitos. Lo que sí asegura este periódico es que hay movimientos entre bambalinas. 

En llamadas con el sector, Lollobrigida habría hecho un llamamiento para no dividir la candidatura italiana. Lo que, siempre según este relato, habría impulsado a Coricelli frente a otras opciones planteadas como una hipotética alianza entre DCOOP y el grupo agroalimentario italiano Bonifache Ferraresi (BF) a través de Carapelli y Bertolli.

Movimientos y tanteos 

Cada aspirante a hacerse con Deoleo juega sus bazas. En un contexto de movimientos y de posible desgajamiento de algún activo de Deoleo para evitar eventuales problemas con Competencia, ‘Cinco Dias’ apuntaba que en su pugna por hacerse con Deoleo el gigante cooperativo español DCOOP estaría pensando en vender el 50% de la compañía propietaria de Pompeian a sus socios marroquíes la familia Devico , una de las marcas de aceite con mayor penetración en Estados Unidos, a sus socios de la familia Devico. 

Preguntados por este extremo, fuentes de Dcoop se han limitado a asegurar que en su estrategia «tenemos contemplados todos los posibles problemas que pudieran surgir y las soluciones, los posibles escenarios». Sin embargo, apuntan que no sería el único pretendiente (Coricelli y Acesur) que pudiera enfrentarse con las autoridades de competencia en mercados como España o Estados Unidos. Tampoco se han pronunciado sobre una hipotética contraoferta frente a Coricelli. 

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