Este sábado, Miguel Frigenti ha recordado en Fiesta el duro episodio que vivió con Jacobo Ostos, cuando este le agredió en una discoteca de Madrid en la que trabajaba de imagen.
El colaborador de televisión ha recordado que fue una noche de 2023 en la que no estaba presente su pareja. «Estaba yo en mi reservado. Bajó Jacobo Ostos por las escaleras y se dirigió a mí y, sin mediar palabra, me propinó un puñetazo en la cara. Iba con mis gafas y salieron volando y no aparecieron. Me dejó tirado en el suelo y los de seguridad lo expulsaron», ha contado en el programa de Emma García.
Frigenti denunció a Ostos y consiguió ganarle la denuncia. «Le salió muy barato agredirme porque en este país lo de las agresiones ya sabemos un poco cómo funcionan», ha reconocido el televisivo, que ha comentado que su agresor solo tuvo que pagarle unos 200 euros.
«Después de ganarle, yo seguía trabajando allí de imagen y él iba. Me miraba fijamente, me intimidaba, y yo dejé de trabajar allí porque no soportaba encontrarme en esa situación tan incómoda», ha asegurado Miguel Frigenti.
Según el colaboradora de Fiesta, Ostos nunca le «pidió perdón» e incluso reconoció públicamente «y orgulloso» que fue «una bofetada correctora» que se merecía y «presumió de ello alegramente».
El detonante del conflicto fue el fallecimiento del padre de Ostos. «En Sálvame se recogió la noticia y todos los periodistas en aquel momento opinamos de todo esto. Yo jamás falté el respeto a Jacobo o a su familia. Obviamente, se recogió un poco la trayectoria del padre y a este señor no le gustó lo que yo dije y me pegó un puñetazo», ha explicado Frigenti.
El periodista ha reconocido que en aquel momento se sintió «muy mal y muy pequeño» porque considera que Jacobo Osotos le pegó porque lo consideraba «débil». «Si es Kike Calleja o algún otro compañero, como Matamoros, no les hubiese agredido. Pero a mí me agredió. Entonces, me hizo sentir muy pequeño y vulnerable», ha reconocido.

