
Acaba de salir al mercado el Marqués de Riscal 150 Aniversario del 2019. Aunque han pasado 17 años desde ese aniversario, la bodega mantiene la marca para vinos que se elaboran, únicamente, los años en que ha habido una gran cosecha. Y tienen que ser unos vinos muy especiales, porque en realidad es un gran reserva con 32 meses de crianza en barrica, casi tres años, y las uvas tienen que ser lo suficientemente poderosas para que el vino que sale de ellas pueda aguantar, crecer y mejorar con tanto tiempo en madera, sin que esta lo estropee.
IMAGEN: Bodega. Cedida por la bodega
Hay vinos que no sirven para crianza, funcionan mejor para joven del año. Otros de uvas más viejas y estructuradas, que sí pueden ir a madera; y sólo algunos pueden aguantar largas crianzas y dar vinos grandes. Este 150 Aniversario es uno de los vinos super alta gama de la casa, que definiremos luego. Su precio en la tienda de la bodega está en 95 euros. Hay vinos muy buenos y de precios más asequibles en esta bodega, pero la salida al mercado de este nos da pie para hablar de esta firma tan significativa.
Bodegas de los Herederos del Marqués de Riscal, que es como se llama oficialmente, es una de las empresas vinícolas más importantes de España, en todos los campos. En innovación vinícola y empresarial, siendo como es una firma con 167 años de vida, fundada en 1858. Dispone de un botellero de añadas históricas y la última vez que estuve en la bodega creo recordar que se cataron algunas botellas de 1920, 1929, 1936…, abiertas por el sistema del degüelle, es decir, con unas tenazas calentadas al rojo que se aplican al cuello de la botella, al que posteriormente se le pasa un pañito húmedo. La rotura es completamente limpia y se evita tocar el corcho que se pulverizaría o desharía, después de tantos años, completamente. Pocas bodegas en el mundo tienen un botellero así. De hecho, en 2015 se hizo una cata de 114 añadas diferentes. Los vinos seguían vivos, lo que indica lo bien que se han hecho durante años, y los niveles de conservación natural de la casa.
IMAGEN: Botellas en la bodega · Autor: Cedida por la bodega
El mejor viñedo del mundo
Fue la primera bodega que embotelló en vidrio en Rioja, concretamente en 1862. También la primera que se presentó en la Exposición de Burdeos de 1895, en la que fue la única firma no francesa que obtuvo el “Diploma de Honor”, que añadió a la etiqueta de sus vinos. Al principio del Siglo XX se inventaron poner una redecilla sobre las botellas para evitar falsificaciones. Vinos de reconocido prestigio entre las clases pudientes españolas, cuando el rey Alfonso XIII abandonó el país en 1931, en la bodega del Palacio se encontró una buena provisión de botellas de Marqués de Riscal de diferentes añadas.
En la actualidad, cuando se incorporó al fenómeno del enoturismo, se le encargó al arquitecto Frank O. Gehry, el mismo que realizó el museo Guggenheim de Bilbao, un hotel que es todo un espectáculo. La última es que su viñedo ha sido nombrado el “mejor del mundo” en el año 2024, por la World´s Best Vineyards, algo que no es baladí.
IMAGEN: Bodega. Cedida por la bodega
La bodega, situada en Elciego, en Rioja Alavesa, la heredó Guillermo Hurtado de Amézaga, Marqués de Riscal, de su hermana Marceliana. Él vivía en Burdeos, donde se había instalado con su familia huyendo de las convulsiones políticas españolas, de una epidemia de cólera en Madrid, y de las guerras carlistas en el norte. Estamos a mediados del siglo XIX y la Diputación de Álava quiere impulsar las bodegas de la zona copiando el sistema francés del Medoc, una zona de Burdeos, que era el más avanzado del mundo. Fermentan el vino en tinos de roble y luego envejecen en barrica y embotellan. Lo nunca visto, por lo menos en España. Los diputados alaveses piden ayuda al marqués, que como vive en Burdeos, conoce bien su mundo vinícola.
La denominación de origen Rueda
Este apoya y se apunta. Traen de Burdeos al prestigioso enólogo Jean Pineau, triplicándole el sueldo, claro, y también las duelas de para hacer barricas y tinos de roble, y hasta cepas de cabernet sauvignon, que plantan en Elciego. Pero fue el hijo de Guillermo, Camilo Hurtado de Amézaga, el que hace grande la bodega, se inventa el marketing de entonces, acudiendo a ferias y exposiciones ganando medallas para sus vinos, y dándose a conocer como vino de alto nivel en una época en que el vino español se elaboraba en lagares de piedra, y se guardaba y trasladaba en pellejos de cabras.
IMAGEN: Bodega. Cedida por la bodega
En 1972, buscando variedades blancas para hacer vinos con crianza, y tras recorrer todo el país, encuentran la verdejo en tierras de Valladolid y Segovia. Montan una poderosa bodega en el pueblecito de Rueda, e impulsan la denominación de origen que lleva su nombre.
En la actualidad la firma es una sociedad en la que participan varias familias, una de ellas los Hurtado de Amézaga, que siempre se han dedicado a la enología y a hacer los grandes vinos de la casa, tanto en Rioja como en Rueda. Francisco Hurtado de Amézaga ha sido el gran enólogo de la firma que tiene una brillante sucesión en su hijo Luis.
En estos momentos la bodega Marqués de Riscal elabora las gamas de Crianza, Reserva y Gran Reserva, un Reserva especial, el XR, de un gran nivel de calidad-precio; vinos de muy alta gama como Barón de Chirel, Tapias de Marqués de Riscal y este 150 Aniversario 2019, que es excelente. Elaborado con tempranillo, es en primer lugar un vino de guarda que seguirá creciendo muchos años. Presenta una nariz muy compleja, con muchos registros, intensa, con recuerdos de especias, como pimienta negra, canela, balsámicos; aunque aún guarda algunos tonos frutales. En boca es carnoso, con estructura y energía, y muy largo.
Un excelente vino de una bodega que lleva haciendo vinos ricos durante tres siglos seguidos.
IMAGEN: Botella de Herederos del Marqués de Riscal. Cedida por la bodega

