La sal o las especias le dan el punto a los platos y parece que a veces, las polémicas se lo dan a MasterChef, ya sean fundadas o no. Hace dos años, en MasterChef Celebrity 7 la protagonista de la controversia fue la actriz y presentadora Patricia Conde.
La concursante, tras un último programa dispersa y con un comportamiento extraño, aseguraba que había sido saboteada cuando un horno en el que debía cocinar fue apagado premeditadamente.
«Lo que insinúo es que contratéis a algún psicólogo para el programa para que nos explique el porqué de las cosas. En plan ‘no estás loco, te han apagado el horno'», decía entonces en una serie de publicaciones en Instagram que fue modificando con el paso de las horas.

Es una visión que no comparten para nada los concursantes de MasterChef Celebrity 9, que durante la presentación del concurso de La 1 en el FesTVal de Televisión de Vitoria-Gasteiz no dudaron en defender la limpieza del formato.
Por ejemplo Inés Hernand, presentadora que de forma espontánea le decía a los medios: «Yo he estado delante y debo de decir que en MasterChef no apagan ningún horno«, aseguraba e insistía «los puede apagar uno voluntariamente…».
«Y no te cambian los platos», refrendaba el presentador Raúl Gómez. La actriz Nerea Garmendia se pronunciaba sobre el trato que reciben los concursantes. «Yo tengo una pérdida auditiva, tengo artrosis, tengo ocho clavos en la espalda y soy epiléptica. Y a mí me han tratado como Dios. No puedo decir nada más», aseguraba.
«Tenemos un psicólogo 24 horas de lunes a domingo. En ese aspecto estamos muy cuidados porque creo que nadie está preparado para meterse en una experiencia como esta que ninguno de nosotros he vivido antes», revelaba.
José Lamuño, el primer expulsado de la edición, no dudaba en sumarse a ese sentir. «MasterChef es un programa de televisión, un show, pero todo lo que se ve en la tele es verdad. No se pueden inventar las cosas, el programa no se hace con IA y lo que está viendo el público es lo que nosotros hemos vivido allí».
La joven creadora de contenido Marina Rivers hacía ver que «cuando un programa lleva once años teniendo éxito es por algo». «Creo que saben hacer perfectamente su trabajo y lo hacen muy guay. No sabes cómo puedes reaccionar en una situación extrema, y este programa es una situación superextrema», ponía de manifiesto.
Y en una situación tensa, puede no verse la realidad tal cual es. «He aprendido mucho de cómo gestionar la frustración, de saber que muchas veces las cosas no funcionan como tendrían que funcionar o como imaginas en tu cabeza. Aquí estás haciendo tele y tienes que saber que es tele. Que esta gente lleva once años haciendo un programa de éxito y hay que confiar en ellos, que saben lo que están haciendo», concluía.

