Las Mercedes del Cabriel, la mejor expresión de la variedad “bobal”

Las Mercedes del Cabriel, la mejor expresión de la variedad “bobal”

Cuando hace 30 años, José León Feliú, valenciano, médico estomatólogo de éxito, visitó la finca a orillas del pantano de Contreras, se enamoró inmediatamente de ella, y decidió comprarla como una inversión de futuro. Se hizo con 200 hectáreas, que incluía una bonita casa solariega y una bodega que estaba al lado. La finca está en las Hoces del Cabriel, un parque natural que separa la Comunidad Valenciana, de la de Castilla- La Mancha.

León no tenía, entonces, intención de hacer vino, aunque sabía que en la finca se había elaborado, hace años, utilizando la uva de la zona: la “bobal”. Esta es una variedad tinta, muy mediterránea, y la base de los vinos de la denominación de origen Utiel-Requena. También es la dominante en otra denominación cercana, la de Manchuela, en la provincia de Cuenca; y aparece dispersa por otras zonas. Bien elaborada da vinos más que razonables.


José León Feliú

El Coto de Canalejas

La finca que compró José León tiene historia.  Era muy grande, de 600 hectáreas, y perteneció a José Canalejas, que fue presidente del gobierno, y murió en un atentado en 1912. Luego perteneció a los Oria de Rueda, una familia dedicada al comercio de la seda que se instaló en Requena. Cuando aquel negocio flaqueó, los Oria se dedicaron al vino. Uno de los hermanos montó en Requena la bodega Torre de Oria, que ahí sigue, aunque ahora en otras manos; y el otro, Alfredo, compró la finca de Coto de Canalejas, que se llamaba, y construyó, en 1896 una bonita casa modernista y una bodega. Cómo su mujer y su hija se llamaban Mercedes la bodega se llamó directamente así. Estuvo en funcionamiento hasta 1936, en que se paralizó la producción para no reabrirse más.

Cuando a finales del siglo XX y principios de este, el mundo del vino iba viento en popa, a José León le entró el gusanillo de elaborar también. En el año 2000 se hizo un master en viticultura, enología y marketing de vino, impartido desde la denominación de origen Utiel-Requena; y donde, por cierto, en esta última ciudad, hay una escuela de enología de las más importantes de España.  Se aficionó y en 2015 se lanzó en firme, e inteligentemente contacto con José Hidalgo y Ana Martín, dos de los enólogos más prestigiosos de todo el país, que asesoran en numerosas bodegas en diferentes zonas vinícolas, con unos resultados excelentes.

20 grados de diferencia

Cuando llegó Hidalgo se quedó muy sorprendido. Allí había viñedos muy viejos, plantados en vaso, casi a 900 metros de altura, cuando el grueso de los viñedos de Utiel-Requena están 300 metros más abajo. En la finca de Las Mercedes la diferencia térmica está, en hasta 20 grados entre el día y la noche, magnífico para la maduración lenta de la uva. Lo prepararon todo, incluida la remodelación de la bodega. Podrían haber montado una nueva que les hubiera resultado más barato, pero la de 1896 era tan bonita que decidieron reutilizarla. En 2016 salió su primera cosecha basada en sólo ocho hectáreas de viñedos de “bobal”. El éxito fue rotundo desde el primer día.

En la actualidad cuentan con tres vinos, dos tintos y un rosado. Hemos catado los tintos, Las Mercedes del Cabriel 2022 y el Esencia 2021. Los dos son cien por cien “bobal”. El primero tiene una crianza de 12 meses en barrica y 24 meses afinándose en bodega. El resultado es un vino muy expresivo donde dominan en nariz las frutas rojas, como la cereza; flores azules como violeta, monte bajo con la madera muy bien integrada. La boca con cuerpo y estructura se caracteriza por su frescura, debido a una acidez muy bien equilibrada, largo y sabroso. P.V.P. 21 euros.

La Mercedes del Cabriel Esencia 2021 tiene una crianza de 24 meses en barrica y otros 24 en botellero. Presenta una nariz intensa y compleja, con muchos registros. Fruta madura, negra y roja, especias y tostados procedentes de la madera. La boca es potente, sabrosa, salina, con peso en el centro de la boca, a la vez con sedosidad mediterránea y una acidez que lo hace muy fresco. Es un vino de guarda y de pequeña producción. P.V.P. 80 euros.

Estos vinos, mantienen muy alta la bandera de la variedad “bobal” dentro de la denominación Utiel-Requena; y lo que fue en principio un proyecto de inversión, del dinámico y combativo José León, en una finca histórica y preciosa junto al pantano, se ha terminado convirtiendo en una reivindicación de lo mejorcito de los vinos mediterráneos que se hacen en España.

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