La visión de Makoto Okuwa en Europa: "He aprendido a admirar el ritmo de vida español y que las comidas sean más largas"

La visión de Makoto Okuwa en Europa: "He aprendido a admirar el ritmo de vida español y que las comidas sean más largas"


El chef japonés Makoto Okuwa, referente internacional de la cocina nipona contemporánea y discípulo del legendario Masaharu Morimoto, cuenta los detalles de su desembarco europeo, que ha elegido como primer destino nada menos que Madrid. Su restaurante, Makoto Madrid, se ha convertido rápidamente en uno de los espacios gastronómicos más deseados de la capital, no solo por la excelencia de su cocina, sino por su filosofía integradora, su ambiente de calma y su impecable atención al detalle.

¿Por qué Madrid? La respuesta está en el alma de la ciudad

"Madrid está llena de vida, tradición y un creciente aprecio por la alta cocina internacional", nos cuenta Makoto al preguntarle por qué eligió la capital española como primer paso en su expansión europea. Para él, la ciudad representa un puente vibrante y cosmopolita entre Oriente y Occidente, una metrópoli que respeta sus raíces, pero que al mismo tiempo está abierta a nuevas influencias. "Desde el punto de vista estratégico, también es un centro cultural y de viajes clave tanto para Europa como para América Latina", añadió.

Al habalr de la gastronomía española y la gastronomía local madrileña, Makoto no duda: "Madrid respeta el producto y celebra la artesanía. Me inspiró la forma en que los españoles disfrutan de la comida: despacio, socialmente, con buen vino y buena compañía. Eso se alinea naturalmente con la filosofía japonesa del omotenashi y el respeto por las estaciones". Esta sinergia natural entre dos mundos es la piedra angular sobre la que se edifica Makoto Madrid.

Makoto lo deja claro: el restaurante mantiene su esencia, pero con toques madrileños. “Conservamos nuestro núcleo: cocina japonesa refinada con alma creativa. Pero adaptamos elementos al ritmo de Madrid: horarios de cena más tardíos, nuevos ingredientes de origen local y una atmósfera ligeramente más relajada”. La propuesta es auténtica pero con acento castizo, una reinterpretación sin renunciar a su identidad.

El chef se muestra ilusionado por la acogida que espera del público europeo, y especialmente del madrileño. “Mi sueño es que los madrileños no vean Makoto Madrid solo como un restaurante japonés, sino como su restaurante japonés. Un sitio al que volver una y otra vez”.

Una propuesta única en el grupo Makoto y una fusión sin forzar

Sobre las diferencias con respecto a sus restaurantes en otras ciudades como Miami o Tokio, Makoto es claro: “Makoto Madrid es nuestro proyecto más intercultural hasta la fecha. Mientras que en otros lugares podemos inclinarnos hacia lo clásico o lo modernista, aquí queríamos un diálogo real con los sabores españoles y sus rituales gastronómicos”. Esto se traduce, entre otras cosas, en una mayor presencia de platos para compartir y en constantes momentos de sorpresa para el comensal.

El menú refleja esa fusión cuidadosa y meditada entre las cocinas japonesa y española. “No forzamos una fusión, buscamos armonía”, explica el chef. Algunos ejemplos: gamba roja española con delicado caldo dashi, wagyu servido sobre arroz bomba con toques de umeboshi, o platos exclusivos como el "Golden Unagi" kabayaki con caviar español y un Wagyu Hitsumabushi que respeta la tradición nipona pero con wagyu de origen ibérico. La carta también incluye una sorprendente kakigori de tomate inspirada en el gazpacho andaluz.

Autenticidad: más allá de la copia

Sobre el concepto de autenticidad, Makoto es tajante: “La autenticidad no se trata de copiar, sino de intención. Nos mantenemos fieles a la técnica y el alma japonesa, incluso cuando evolucionamos los ingredientes o la presentación”. Y eso se nota también en su ingrediente favorito para representar el equilibrio entre tradición e innovación: el dashi, el caldo base por excelencia de la cocina japonesa, que él reinterpreta “con jamón ibérico o azafrán para abrir nuevas puertas sin romper con el pasado”.

Su experiencia en ciudades como Tokio, Nueva York, Miami o São Paulo ha sido clave para moldear su enfoque. “Me enseñó a escuchar: a las culturas, a los comensales, a mi equipo. Makoto Madrid es una culminación de esas lecciones. Japonés en su esencia, pero con comprensión global”.

Diseño: un espacio donde la calma y la emoción se dan la mano

El entorno no es solo un escenario, sino parte integral de la experiencia. “El espacio debe sentirse sereno, pero con dramatismo, igual que la comida”. En Madrid, trabajaron con diseñadores para fusionar el minimalismo japonés con texturas cálidas y luz natural. El resultado es un lugar pensado para la exploración sensorial, lenta y placentera, donde la sobremesa se convierte en un ritual casi sagrado.

¿Qué desea que sientan los comensales al salir de Makoto Madrid? “Quiero que sientan algo silencioso, pero duradero, como si hubieran viajado lejos sin salir de la ciudad. Y me encantaría que recordaran un sabor que les acompañe durante días”. Porque en Makoto Madrid, cada bocado cuenta una historia.

Makoto confiesa que el desafío más complejo ha sido “equilibrar la integridad cultural con la libertad creativa. También, aprender a soltar y confiar en los equipos locales para que aporten su propia voz a la marca Makoto”. Esta colaboración ha resultado no solo eficaz, sino profundamente enriquecedora.

Uno de los aspectos de la cultura española que más le ha sorprendido es el ritmo vital: “Las comidas son más largas, la risa más fuerte, y la gente saborea el momento. Esa alegría es algo que he aprendido a admirar profundamente”.

Sobre los próximos pasos del grupo en el continente, Makoto no busca crecimiento rápido, sino consolidación auténtica. “Madrid es solo el comienzo. Estamos explorando otras capitales europeas, pero nuestro objetivo no es expandirnos rápido, sino con sentido. Cada restaurante debe reflejar su ciudad anfitriona, sin perder nuestro ADN”.

Makoto Madrid: donde el Japón contemporáneo respira al ritmo de la capital

Ubicado junto al hotel Rosewood Villa Magna, Makoto Madrid ha conseguido lo que muchos anhelan y pocos logran: crear un refugio de alta gastronomía y calma en el corazón de la ciudad, con una terraza ajardinada que invita a la contemplación y una carta que seduce desde el primer plato. Su cocina es una celebración de la precisión japonesa, el producto español y la emoción universal del buen comer.

En definitiva, Makoto Madrid no es solo un restaurante. Es un viaje sensorial, un acto de respeto entre culturas, y una nueva forma de entender la cocina japonesa desde Madrid. Una experiencia para volver, compartir y recordar.

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