La vermutería de La Guindalera que elabora sus propios vermús y tiene tapas de 10

La vermutería de La Guindalera que elabora sus propios vermús y tiene tapas de 10

Madrid está lleno de mercados que esconden comida de casa y platos de cuchara, pero también ricos vermús y ricas propuestas de tapeo. En esta línea, el distrito de Salamanca, en plena capital, brilla por su mercado de La Guindalera. Construido a mediados de los años 40 del siglo XX, el lugar alberga puestos como una vermutería de ambiente distendido, bebidas artesanales y platos ligeros.

La vermutería de La Guindalera recibe el nombre de Don Guindo, y es ideal para los amantes de esta tradicional bebida alcohólica, estrella de aperitivos y con tres variedades. En esencia, se trata de vino macerado con hierbas, especias y botánicos como corteza cítricos, canela, clavo o ajenjo. Así, al igual que ocurre con los vinos tradicionales, las distintas versiones del vermú son capaces de satisfacer a todo tipo de paladar.

El vermú rojo o dulce es más azucarado y tiene notas de caramelo y especias. El vermú blanco o seco es más ligero y hace las delicias de los amantes de los sabores herbales. Finalmente, el vermut rosado, mezcla de los dos anteriores y, en ocasiones, con frutas en su interior. Con origen en Alemania e Italia, ya es toda una tradición social en España, sobre todo los fines de semana junto a amigos y familiares.

Vermutería Don Guindo: bebidas y tapas

Vermuts artesanales, clásicos y de autor, además de distintos cócteles inspirados en este clásico de las bebidas alcohólicas. Don Guindo, en La Guindalera, también ofrece cervezas y todo tipo de refrescos, sin olvidar sus tapas. Entre sus platos frecuentes: croquetas, ensaladas frescas y gildas, pero si hay una preparación estrella sin duda es su tortilla vaga. Patata, huevo poché y cebolla caramelizada son algunos de los ingredientes del plato de picoteo.

Además de esto, Don Guindo presume de tener “los botellines más fríos de Madrid”, cervezas a -7 grados que hacen las delicias de los madrileños, sobre todo en los meses más calurosos del año. Ellos hablan del lugar como un espacio “con un ambiente que engancha” y de un “rincón castizo”, y todo en un mercado con más de 50 años de historia. De ambiente relajado, abre todos los días en horarios de comidas y cenas, y sus precios suelen ir de los 10 a 20 euros por persona.

El mercado de La Guindalera mezcla historia y gastronomía

Finalmente, también merece la pena poner en valor el mercado de La Guindalera. El lugar se ha convertido en un clásico de la zona, y de lo más versátil: tan pronto es posible hacer la compra como disfrutar de una buena comida, platos internacionales -como sushi o cocina italiana- o incluso asistir a eventos y distintas actividades. Fruterías, carnicerías, charcuterías o panaderías son visitados a diario por cientos de clientes.

En cuanto a consejos para visitarlo, es un lugar ideal para hacerse con productos frescos, sobre todo para aquellos que optan por comprar en tiendas locales y de barrio en lugar de acudir a los grandes supermercados. De igual manera, son muchos los puntos similares repartidos por Madrid que merece la pena conocer y tener muy presentes: el Mercado de Antón Martín, la Paz, el Mercado de San Fernando o el Mercado de Tirso de Molina son algunos de ellos.

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