La UE debatirá este miércoles si las aerolíneas pueden cobrar el equipaje de mano… con la posición en contra de España

La UE debatirá este miércoles si las aerolíneas pueden cobrar el equipaje de mano… con la posición en contra de España

Los países de la Unión Europea debatirán este miércoles a nivel político -en el Coreper, donde se reúnen los embajadores- una nueva propuesta por la que se modifica un reglamento (el 261/2004) que permitiría a las aerolíneas seguir cobrando por el equipaje de mano en cabina. De hecho, la propuesta, realizada por Polonia (que ahora ostenta la presidencia del Consejo de la UE) crea un nuevo tipo de equipaje de mano gratuito, que es el que entra debajo del asiento, y permite cobrar por las maletas que van en cabina, algo que de hecho ya hacen algunas compañías.

A efectos legales, esta práctica está prohibida y el pasado año ya el Gobierno de España sancionó a cinco aerolíneas low cost por prácticas abusivas en este sentido. «Ninguna compañía aérea, por grande que sea, está por encima de la ley», dijo entonces el ministro de Consumo, Pablo Bustinduy. En total, la cifra ascendía a 179 millones de euros y afectaba a Ryanair (107.775.777 euros), Vueling (39.264.412 euros), Easyjet (29.094.441 euros), Norwegian (1.610.001 euros) y Volotea (1.189.000 euros). Concretamente, la sanción a las aerolíneas se debe a prácticas como cobrar por el equipaje de mano, por reservar asientos contiguos para acompañar a personas dependientes o a menores, y por no permitir el pago de estos sobrecostes en metálico. Asimismo, también por exigir un pago desproporcionado por la impresión de la tarjeta de embarque en el aeropuerto, por omisiones engañosas de información y por la falta de claridad en los precios publicados en su web y en la de terceros.

Ahora en la UE se vuelve a debatir la posibilidad de que ese cobro sea legal, pero no solo en eso se basa la reforma del reglamento, que incluye también que las aerolíneas solo tendrán obligación un asiento contiguo gratuito a personas dependientes en el momento de la facturación, y siempre que haya disponibilidad de asientos. Por tanto, el pasajero se verá obligado a pagar los suplementos aplicados por las aerolíneas para poder garantizarse que, en cualquier circunstancia, va a poder viajar de forma contigua a sus acompañantes.


Por otro lado, el reglamento también pretende legalizar otras dos prácticas de las compañías aéreas. Por un lado, legitima la práctica de cobrar por rectificar datos personales del billete en las 48 horas previas a un vuelo. Esta práctica no se podía hacer en España ya que la Agencia Española de Protección de Datos entendía como derecho de cualquier pasajero la rectificación sobre datos personales inexactos y la obligación de que pudiera realizarse a título gratuito.

Asimismo, se legitima la práctica conocida como no show, también prohibida en España, y que permite a las compañías denegar el embarque en la vuelta a pasajeros que compraron un billete de ida y vuelta, pero que por diferentes motivos, no llegaron a usar el billete de ida. El Supremo consideró que se trataba de una práctica abusiva.

España, junto a otros Estados miembros como Alemania, ya han vetado esta propuesta que se vuelve a debatir este miércoles, y el ‘no’ de ambos parece que se va a mantener dadas las modificaciones que se pretenden hacer, sobre todo en lo que se refiere al cobro del equipaje de mano. Por lo tanto, es muy complicado que el nuevo planteamiento salga adelante pese a que las aerolíneas llevan meses presionando para que se hagan estos cambios. De hecho, en su momento, el CEO de Ryanair, Michael O’Leary, consideró «ilegales» las multas aprobadas por el Gobierno de Sánchez. El empresario irlandés, en medio de este debate, ha llegado a tachar a Bustinduy de «ministro loco y comunista», a la vez que pedía ayuda a la Comisión Europea para «frenar a los gobiernos nacionales que intentan re-regular el tráfico aéreo».

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