El ático de Chamberí adquirido, y posteriormente sacado a subasta, por la Comunidad de Madrid a través de la empresa pública Planifica Madrid, sigue sin despertar interés entre los potenciales compradores. La subasta del inmueble situado en el Paseo General Martínez Campos ha quedado de nuevo desierta, por lo que el Ejecutivo autonómico, presidido por Isabel Díaz Ayuso, mantiene la oferta de venta aunque ahora esta pasa a ser permanente.
De esta forma, el inmueble seguirá disponible hasta que sea adjudicado o hasta que la entidad Planifica Madrid decida retirar la oferta. Además, se mantienen las condiciones previas y el precio de salida, fijado en 6.694.201 euros más impuestos. El dinero de la venta, según los planes expuestos por el Ejecutivo autonómico, se destinará a dotar el plan de recuperación de la Sierra Oeste tras los incendios de este verano.
El plazo de presentación de ofertas se cerró a las 23.59 horas del pasado miércoles día 21, tras permanecer un mes abierto a la participación tanto de personas como de empresas, sin que se haya presentado ninguna oferta, según consta en la documentación disponible.
La mesa técnica ha acordado la prórroga de venta del inmueble tras haber certificado que no se ha presentado ninguna oferta dentro del plazo inicial de vigencia de la oferta una vez concluido el pasado 21 de octubre el plazo de presentación. Fuentes del Gobierno regional apuntan que el piso continuará ahora a la venta mediante un procedimiento abierto de adjudicación.
«En caso de no recaer adjudicación, una vez transcurrido el periodo señalado anteriormente, la Oferta Pública se convertirá en Oferta Pública permanente, con carácter indefinido mientras que no sea retirada por Planifica Madrid, estando disponible el inmueble en tanto no haya sido adjudicado, sin necesidad de nueva publicación», se explicita en la documentación publicada en el Portal de Contratación de la Comunidad de Madrid.
Según establece el documento de la operación pública, desde el día siguiente a que se declare desierta la oferta, se podrán presentar ofertas en el perfil del contratante igual o superiores al importe de la licitación. «Durante este período, la mesa de contratación se reunirá en los 15 días siguientes a la declaración de desierto, si se hubiera presentado alguna oferta y, en caso contrario, deberán transcurrir 15 días más desde dicha fecha y así sucesivamente», se apunta.
481 metros cuadrados en una novena planta
El ático, tal y como se recoge en las características técnicas, está situado en una novena planta y tiene una superficie construida de 481 metros cuadrados, de los que 382 corresponden a vivienda y 99 a elementos comunes, según los datos de la Dirección General del Catastro.
Se encuentra en un edificio de 1957 diseñado por el arquitecto Luis Gutiérrez Soto, en la esquina con la calle Zurbano y junto al Museo Sorolla. Según el pliego de venta, está libre de ocupantes, cargas y gravámenes y al corriente del pago de impuestos y cuotas de comunidad.
Para participar, particulares y empresas deberán acreditar solvencia económica mediante un certificado de una entidad financiera y aportar un aval bancario o seguro de caución de 334.710,05 euros, equivalente al 5% del precio de salida. Así, se aclara que no serán admitidas las ofertas presentadas «a través de personas físicas y/o jurídicas que actúen como intermediarios». «Es decir, la persona física o jurídica que presente la oferta a la licitación y el posterior adjudicatario deberán coincidir», se precisa.
Las ofertas deberán presentarse por vía electrónica e igualar o superar los 6.694.201 euros, impuestos aparte. En cualquier caso, se recalca que el criterio de adjudicación será la oferta más ventajosa atendiendo al precio y, en caso de empate, tendrá carácter preferente en la adjudicación la que haya llegado antes.
Según consta en las más de 200 páginas de documentación que hizo públicas la Comunidad de Madrid sobre el inmueble, su adquisición estaba motivada por la necesidad de contar «con un inmueble de carácter residencial o dependencias específicas» como apoyo a las sedes oficiales, en las que «ocasionalmente» podrían alojarse autoridades.
Defendió que «es una práctica habitual» y que es pertinente contar con un inmueble con zonas destinadas «a trabajo y un área descanso y alojamiento ocasional para autoridades en visita oficial o para las propias autoridades» de la Administración.

