
Una mujer de 65 años llegó en ambulancia a un servicio de urgencias de Michigan (Estados Unidos) con una petición aparentemente clara: quería ver a un psiquiatra porque estaba sufriendo alucinaciones visuales. «Estoy viendo gente muerta», explicó a los médicos. Las visiones habían llegado a parecerle tan reales que incluso había disparado un arma contra esas personas que creía tener delante. Sin embargo, el origen del problema no era psiquiátrico, sino una intoxicación provocada por un medicamento tan conocido como la aspirina.El sorprendente episodio fue descrito por cuatro médicos de la Universidad Estatal Wayne (Wayne State University), en Detroit, en la revista científica Clinical Practice and Cases in Emergency Medicine. El caso se publicó en enero de 2025 bajo el título “I’m Seeing Dead People”: A Case Report on Salicylate Poisoning in a Patient with Hallucinations» y ha vuelto ahora a la actualidad después de que Live Science lo recuperase dentro de su serie dedicada a casos médicos extraordinarios.La paciente tenía antecedentes de hipertensión, diabetes, insuficiencia cardiaca y dolor crónico de espalda, pero no padecía ningún trastorno psiquiátrico conocido. Pese a las inquietantes alucinaciones que describía, cuando llegó al hospital estaba tranquila, colaboradora y orientada en tiempo y espacio. El examen físico y neurológico tampoco reveló anomalías significativas y sus constantes eran normales, salvo una presión arterial elevada. Esta ausencia de antecedentes psiquiátricos llevó a los médicos a investigar primero una posible causa médica antes de derivarla a psiquiatría.Los análisis proporcionaron una pista decisiva. La mujer presentaba una acidosis metabólica leve y en su sangre se detectaron niveles elevados de salicilatos, la familia de compuestos a la que pertenece el ácido acetilsalicílico o aspirina. Cuando los médicos le preguntaron específicamente por los medicamentos que tomaba, descubrieron que llevaba varias semanas consumiendo grandes cantidades de un analgésico para aliviar su dolor de espalda.Más de 15 comprimidos al díaSegún el informe clínico, la paciente llegó a tomar más de 15 comprimidos al día y cada uno contenía 500 miligramos de aspirina. Esto suponía una ingesta de hasta 7,5 gramos diarios durante varias semanas, aproximadamente 75 miligramos por kilogramo de peso y día. Además de las alucinaciones, la mujer reconoció que sufría tinnitus —pitidos o zumbidos en los oídos—, uno de los síntomas característicos de la toxicidad por salicilatos.Los médicos diagnosticaron una intoxicación subcrónica por salicilatos y, tras consultar con el centro de toxicología de Michigan, iniciaron un tratamiento intravenoso con bicarbonato de sodio. Esta terapia aumenta el pH de la sangre y de la orina y favorece la eliminación del salicilato a través de los riñones. Después de unas 11 horas de tratamiento, la concentración de salicilatos en sangre había descendido de 28,8 a 18,3 miligramos por decilitro.La evolución terminó de confirmar el diagnóstico. Las alucinaciones desaparecieron y los zumbidos en los oídos mejoraron durante las 48 horas posteriores a su llegada al hospital. La paciente pudo finalmente recibir el alta sin necesidad de ser evaluada por un psiquiatra. Los autores destacan precisamente lo inusual de la presentación: sufría tinnitus y alucinaciones visuales, pero no muchos de los síntomas más habituales de una intoxicación por salicilatos, como náuseas, vómitos, fiebre o respiración acelerada.Cautela médicaLa intoxicación por aspirina puede provocar alteraciones importantes en el organismo. Los cuadros más graves pueden evolucionar hacia síntomas neurológicos como confusión, cambios del estado mental, delirio e incluso alucinaciones. Además, la intoxicación crónica puede ser particularmente difícil de identificar porque sus manifestaciones son menos específicas que las de una sobredosis aguda. Los propios autores recuerdan que ya se han documentado anteriormente alucinaciones visuales asociadas a intoxicaciones crónicas por salicilatos, aunque se trata de una manifestación mucho menos conocida que el tinnitus.El caso, advierten los médicos, no significa que tomar aspirina correctamente provoque alucinaciones. La paciente estaba consumiendo cantidades muy elevadas durante semanas. La principal enseñanza es otra: ante la aparición repentina de síntomas psiquiátricos o neurológicos sin una explicación clara, especialmente en personas mayores y sin antecedentes psiquiátricos, los profesionales sanitarios deberían contemplar también posibles intoxicaciones por medicamentos. En ocasiones, detrás de un comportamiento aparentemente psicótico puede esconderse una causa completamente distinta.

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