Fue escogida por RCN para escribir los libretos de las nuevas temporadas de la novela que ha sido la mina de oro del canal de los Ardila
Cuando Carolina Cuervo comenzó a actuar tenía apenas cinco años. Han pasado más de cuatro décadas desde entonces y aquella niña que apareció en televisión terminó recorriendo buena parte de los caminos de la industria: actuó, escribió cuentos, hizo teatro y participó en series y películas.
Hasta asumió el rol de showrunner, encargada del proyecto en su parte ejecutiva y creativa.
Ahora, tiene una tarea que difícilmente habría imaginado cuando comenzó su carrera: escribir una nueva etapa de Betty, la fea, historia que Fernando Gaitán convirtió en uno de los grandes fenómenos de la televisión colombiana.
Cuervo es una de las guionistas de la tercera temporada de Betty, la fea: la historia continúa, producida por Estudios RCN para Prime Video.
Allí comparte la escritura con César Augusto Betancur, conocido como Pucheros, y Luis Carlos Ávila. La temporada llegó a Prime Video en agosto de 2026 y recuperó varios personajes y elementos de la historia original.
Pero su llegada a los libretos de Betty no ocurrió de repente. Para entender por qué RCN puso su nombre sobre la mesa había que mirar mucho más atrás, cuando Cuervo todavía estaba construyendo una carrera principalmente como actriz.
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De Oki Doki a las historias propias
Carolina Cuervo nació en Bogotá en 1979. Empezó a actuar cuando tenía cinco años. Durante su infancia y adolescencia pasó por producciones como Pequeños gigantes y Oki Doki, donde interpretó a Canela entre 1992 y 1997. Después llegaron personajes en producciones como Francisco el Matemático, El auténtico Rodrigo Leal, La saga, negocio de familia y El Cartel de los Sapos, además de trabajos en cine y teatro.
Carolina Cuervo con el elenco de Oki Doki
Mientras su rostro se hacía conocido frente a las cámaras, Cuervo comenzó a desarrollar otra faceta.
Estudió Literatura y posteriormente cursó una maestría en Escrituras Creativas dónde, especificar. En 2009, publicó Nueve maneras de morir, un libro de cuentos que marcó una nueva etapa en su carrera.
Después llegó el teatro. Cuervo escribió Veneno, obra que terminaría teniendo una segunda vida en la pantalla y se convertiría en uno de los puntos de partida de Cochina Envidia, producción de Prime Video en la que participó como actriz, escritora y showrunner.
Dicho proceso significó algo más que sumar otra profesión a su hoja de vida. Cuervo comenzó a pasar del lugar de quien interpreta las historias al de quien decide cómo se construyen.
Y esa experiencia terminó siendo clave cuando apareció la oportunidad de entrar al universo de Betty.
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El reto de volver a hacer reír a Betty
La primera temporada de Betty, la fea: la historia continúa fue desarrollada por Marta Betoldi, Juan Carlos Pérez y César Betancur, con guiones de Valeria Gómez y Luis Carlos Ávila.
La producción retomó la historia veinte años después del final de la novela original y volvió a reunir a Ana María Orozco y Jorge Enrique Abello como Betty y Armando. Para las nuevas temporadas, sin embargo, el equipo creativo tomó otro camino.
La búsqueda apuntaba a una escritora mujer que manejara el humor y que pudiera darle una vuelta a la historia. Cuervo recibió esa llamada de RCN junto a Pucheros y comenzó a trabajar en los nuevos capítulos, con una misión clara: recuperar parte del espíritu que había convertido a la Betty original en un fenómeno, pero sin limitarse a repetir lo que ya había contado Gaitán.
Cuervo explicó recientemente que uno de los objetivos era recuperar personajes que el público extrañaba. Entre ellos, volvió a aparecer el Cuartel de las Feas completo, además de personajes como Sofía, Mariana y Michel, el francés.
El desafío era todavía mayor por una razón: Betty ya no era la joven que llegó a Ecomoda en 1999. Era una mujer de 52 años, con una hija adulta, una historia de décadas con Armando y nuevas preguntas sobre la vida que quería construir.
Por eso, el trabajo de Cuervo no consistía simplemente en imitar a Fernando Gaitán.
Se trataba de entrar en un universo que ya tenía millones de seguidores, reconocer aquello que hizo funcionar a sus personajes y encontrar nuevas situaciones para ellos.
Casi tres décadas después de que Cuervo comenzara a aparecer frente a las cámaras, la actriz que alguna vez fue Canela en Oki Doki terminó sentándose detrás de una historia que forma parte de la memoria televisiva de varias generaciones.
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